PSOE y BNG acuerdan un tope de tres días para contar el voto de la diáspora

Luís Villamor

GALICIA

Incluyen la reforma de la ley electoral gallega en el dictamen de la comisión de la agente electoral

17 jun 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Socialistas y nacionalistas dieron ayer luz verde, con la oposición del Grupo Popular, a la reducción como máximo a tres días del recuento del voto de la emigración. En la actualidad, la legislación electoral gallega, por la modificación realizada en noviembre del 2004 -entonces con el apoyo del PP y del PSOE y la oposición del BNG-permite la entrada de papeletas hasta ocho días después de cerradas las urnas. Después hay otras tres jornadas más para proclamar los resultados.

El acuerdo para modificar nuevamente la legislación electoral gallega -esta vez en sentido contrario al de hace cuatro años- constituye una de las recomendaciones que recoge el dictamen de la comisión de investigación sobre la agente electoral socialista, en el que no se incluye la petición de responsabilidades políticas.

El debate de cierre y aprobación del dictamen suscitó un cruce de acusaciones entre los distintos grupos sobre la limpieza del voto de la diáspora. Los populares no apoyaron la iniciativa y sembraron serias dudas sobre la intención de los grupos que apoyan la acción de gobierno. «Reducindo o prazo pretenden que cantos menos sufraxios sexan válidos mellor», arguyó el portavoz del Grupo Popular en la comisión, Antonio Rodríguez Miranda. «Se queren que os emigrantes non voten dígano sen subterfuxios», observó.

Los nacionalistas harán hincapié en que si el recuento se puede hacer en un día, como los demás sufragios, mejor que mejor. Las tres jornadas de fecha límite se establecieron a instancias de los socialistas, que sostuvieron que podría haber razones técnicas que impidieran efectuar el recuento en un día y optaron por un margen de setenta y dos horas.

El portavoz del BNG, Carlos Aymerich, llamó la atención sobre el hecho de que el PP se haya negado a que el escrutinio del voto de los residentes en el exterior se efectúe «non máis tarde do terceiro día seguinte ao das eleccións», como recoge el dictamen.

El Bloque cree que cuanto más tiempo pasen las sacas de votos en el exterior más margen hay para la manipulación. «¿Que problema ten o PP en que o escrutinio se produza o mesmo día que o escrutinio en Galicia?», se cuestionó Aymerich, para quien los populares tal vez pretendan «ter unha bala na recámara por se volven» al Gobierno.

El socialista Xaquín Fernández Leiceaga precisó que la situación planteada en los últimos comicios «non é boa», en relación a la incertidumbre creada una vez cerradas las urnas, cuando se conocía el éxito del bipartito, a falta del recuento del voto de la diáspora.