Una mujer se salvó de morir quemada al arder su casa y estuvo a punto de sufrir un infarto debido a una severa crisis de ansiedad por la que tuvo que ser tratada
03 jun 2008 . Actualizado a las 02:00 h.La aldea de Reboreda, en la parroquia de Francos, en el municipio lugués de Outeiro de Rei, vivió una noche, la de ayer, muy agitada. Un voraz incendio destruyó la casa que albergaba una de las tabernas más conocidas de la zona y que, según los más viejos del lugar, podía rondar los cien años. La desgracia, en este caso, tuvo su ramalazo de suerte. Podía decirse que hubo doble milagro porque Pilar R.?F., de 59 años, la única persona que estaba en la vivienda en el momento del suceso, se salvó de morir abrasada y también de un infarto que todos le atribuyeron haber sufrido al ver cómo su casa era pasto de las llamas.
El incendio se generó, por causas desconocidas, en torno a las tres y media de la madrugada de ayer. En poco tiempo, la casa antigua, que fue restaurada, se vio envuelta en llamas. A esa hora, Pilar dormía tranquilamente en su habitación hasta que comenzó a tener graves problemas de respiración que motivaron que se despertase. La complicación respiratoria se vio agudizada, según explicaron algunos de sus vecinos, por el hecho de que hace algún tiempo sufrió un infarto.
«Posiblemente eso foi o que lle salvou a vida», comentó ayer una de las vecinas que todavía tenía el susto en el cuerpo de ver «como unha casa tan grande quedou case reducida a cinzas».
A pesar de las dificultades para respirar, Pilar pudo abandonar su casa en llamas y pedir auxilio a una vecina, que fue quien llamó a la Guardia Civil. Posteriormente fue puesto en marcha todo el protocolo de emergencias. El 061 recibió la llamada cuatro minutos después de las tres y media y envió al lugar a una ambulancia asistencial y al médico de urgencias de Outeiro de Rei para atender a Pilar, que tenía todos los síntomas de haber sufrido un infarto. Fue evacuada al Hospital Xeral de Lugo, pero ayer ya fue dada de alta después de que los cardiólogos descartasen un fallo en su corazón. Padeció un ataque severo de ansiedad, según informaron sus familiares.
Pilar estaba sola en casa porque su marido hacía turno de noche en el servicio de aguas. Era este hombre el que se encargaba de abrir la taberna que estaba en la planta baja y que solía tener una clientela muy fija.
Los moradores de la casa, que quedó completamente destruida, tendrán que residir a partir de ahora en la vivienda de un hijo, que está situada a unos 500 metros y que está dedicada a turismo rural y a restauración.
Los bomberos de Lugo también se desplazaron al lugar, pero poco pudieron hacer: llamas estaban muy avanzadas debido a la gran cantidad de madera que había en la vivienda. En la jornada de ayer, ni se conocían con exactitud las causas que originaron las llamas, ni tampoco los daños, que realmente son muy elevados. El matrimonio había invertido mucho dinero en la restauración del inmueble, especialmente en el local destinado a taberna. Todo acabó destrozado.