El presidente de la Plataforma en Defensa de la Sanidad Pública y además médico de familia, Manuel Martín, está totalmente de acuerdo con la medida, ya que hay consultas ginecológicas, como las revisiones, que pueden perfectamente solucionarse en primaria si se facilitan los recursos necesarios. Martín recuerda además que las sociedades científicas recomiendan estas revisiones cada dos o tres años y no anualmente como se hace en Galicia.
Lo mismo ocurre en oftalmología, ya que en palabras de este profesional algunas derivaciones al especialista tienen justificación pero otras no. Lo que sí recuerda Martín es que aunque los incentivos son fundamentales, debe garantizarse que no haya una pérdida de calidad en la asistencia. «Aunque es muy difícil, deberían evaluarse los resultados, como cuántos glaucomas precoces hemos detectado o cuántos cánceres de cuello de útero». En todo caso, los incentivos económicos nunca debieran suponer más del 20% del salario.
Los centros -tanto de primaria como de especializada- también podrán recibir hasta un 10% de los fondos que destinan a asistencia y programa especiales si cumplen con los objetivos marcados en el POE, entre los que se incluyen el recortar las listas de espera.