Galicia registró 36 muertes hasta marzo frente a los 62 fallecidos del primer trimestre del año pasado
GALICIA
Once muertos en marzo, siete menos que en el mismo mes del año pasado. La siniestralidad en las carreteras gallegas sigue su camino descendente y Galicia ocupa los primeros puestos de España en cuanto a la reducción del número de muertos en accidentes de tráfico. Porque si el descenso en marzo es significativo, más lo es el experimentado en el primer trimestre.
Así, desde que comenzó el año han muerto 36 personas en las carreteras gallegas, una cifra que contrasta de manera muy significativa con las 62 víctimas mortales registradas en el mismo período de tiempo del año pasado. Ese descenso tan acusado, de casi el 43%, viene a confirmar la tendencia positiva de la siniestralidad de la red viaria gallega, que tradicionalmente ofrecía los peores datos de España sobre mortalidad en la carretera.
Los expertos consideran que Galicia ha entrado en un camino descendente, lo mismo que ocurre con el resto de las comunidades españolas, donde el efecto del carné por puntos y de la reforma del Código Penal parecen haber influido en la modificación de las conductas de los conductores en general.
Menos atropellos
En el análisis de la siniestralidad del primer trimestre destaca sobre todo la reducción del número de atropellos mortales, lo que incide muy positivamente en las cifras generadas respecto al mismo período del 2007. En lo que va de este año han perdido la vida tres peatones en siniestros ocurridos en la red interurbana. Una cifra muy baja comparada con la de los tres primeros meses del año pasado, cuando perecieron 21 personas a consecuencia de atropellos.
En los datos registrados por la Dirección General de Tráfico, las distracciones al volante adquieren un elevado protagonismo en cuanto a las causas de los accidentes ocurridos en la comunidad.
Además de al Código Penal y al carné por puntos, la DGT aparece como fundamental para que se produzca este descenso el plan de instalación de radares fijos, las campañas de uso del cinturón de seguridad, la velocidad y el consumo de alcohol y, sobre todo, el aumento de agentes de la Guardia Civil en las carreteras, que en el caso de Galicia ha sido llamativo durante la pasada Semana Santa, que contó con el apoyo de 750 guardias civiles de servicio.