La familia del muxián secuestrado en Venezuela continúa sin noticias sobre su paradero

La Voz

GALICIA

13 mar 2008 . Actualizado a las 19:21 h.

La familia del muxián secuestrado la semana pasada en Venezuela continúa sin saber nada sobre su paradero. Hoy se cumplen diez días desde la desaparición de Jesús Ovidio Domínguez, y la última noticia que sus allegados han tenido fue una única llamada telefónica de los raptores el pasado día 3 para pedir un rescate de 700 millones de bolívares. En aquella ocasión, una de sus hijas, Marisol Domínguez, pudo hablar con su padre y comprobar que se encontraba bien de salud.

Jesús Ovidio Domínguez emigró a Caracas cuando tenía solo 17 años. Ahora es el propietario de una pastelería en el centro de la capital venezolana, está casado, tiene dos hijas y dos nietas.

Una de las hermanas de Ovidio, Maruja Domínguez, vive en Muxía. Llama a diario a su cuñada, Ruth Reyes, pero por ahora no han vuelto a saber nada del empresario. Asegura que desde el consulado y la embajada les piden calma y confianza en las investigaciones que se están llevando a cabo. También les han comunicado que no deben realizar ninguna gestión de forma independiente para no interferir así en una posible liberación ni en el trabajo que están realizando las autoridades.

Maruja Domínguez asegura que la espera se está haciendo muy larga, pero agradece las muestras de cariño y el apoyo que está recibiendo por parte de los vecinos y del propio alcalde muxián, Félix Porto, que la telefonea con frecuencia para informarle sobre las últimas gestiones e interesarse por su estado anímico.

«Moita xente mesmo chegou a ofrecerme diñeiro para o rescate, pero por agora non temos orde de reunir ningunha cantidade», aseguró la hermana de la víctima. La preocupación de esta mujer es mayor porque Jesús Ovidio Domínguez padece una enfermedad que precisa medicación continua, a causa de la picadura de un insecto tropical que sufrió hace unos meses.