Uno de los vacíos se produjo en un momento clave, minutos después de rescatar del agua ?al patrón del barco
09 mar 2008 . Actualizado a las 02:52 h.Las primeras sirenas se escucharon tras el rescate del Cordero . Y no hubo que esperar mucho para oír la segunda alarma, cuando murió un guardia civil tras caer al agua con el rescatador al romperse el cable de la grúa que los izaba hacia el Helimer Galicia . La actuación durante la evacuación de un marinero del Playa Los Quebrantos que cayó por la borda y la última evacuación de un tripulante herido a bordo del Silure no han hecho más que sembrar nuevas dudas sobre la calidad y gestión de los medios aéreos de Salvamento, unas sospechas que el silencio de la Xunta, de Fomento y de Helicsa, la empresa adjudicataria del servicio de rescate, no logran disipar.
Una reconstrucción de la cronología del rescate del Cordero - el pesquero ribeirense que se hundió el 15 de enero a 30 millas de A Coruña-, que se ha hecho rellenando esos espacios que dejó vacíos el director xeral de Recursos, Antonio García Elorriaga, en su comparecencia ante la Comisión de Pesca del Parlamento gallego, permite comprobar que el operativo quedó privado de medios aéreos en dos ocasiones, por espacio de una hora en total. Y lo peor es que el primero de los vacíos se produjo en un momento clave, ocho minutos después de que la Salvamar Mirfac recogiese de las aguas al patrón del buque y 24 después de que el Plaia de Esteiro localizase vivos a otros dos náufragos.
Dos intervalos de media hora
Fuentes próximas al operativo de rescate aseguran que entre las 04.45 que el Helimer Galicia regresó a Alvedro y las 05.20 que llegó el Pesca 2 no hubo apoyo aéreo en la búsqueda que realizaban los pesqueros que faenaban por la zona y otros que, con el Virgen del Faro , zarparon de puerto al conocer el siniestro. Tampoco actuó ningún helicóptero entre las siete y las siete y media de la madrugada (horas aproximadas), el espacio que transcurrió entre el momento en que el Pesca 2 abandonó la zona y apareció el Pesca 1 .
Pero los fallos en la actuación parten desde el mismo momento en que se inició el operativo. Varias voces han criticado que el Helimer Galicia no fuese movilizado en el instante en el que saltó la alerta de la radiobaliza. Aunque las Administraciones alegaron que no se conoció el punto en el que se había hundido el Cordero hasta 46 minutos después de recibir la alerta, lo cierto es que el Helimer Galicia no despegó hasta las 03.13, 82 minutos más tarde de haber sido activado.
Fallos en los helicópteros
Aunque ni Helicsa ni Fomento lo han confirmado, fuentes próximas al operativo de rescate aseguraron que el Dauphin NIII que ese día sustituía al helicóptero titular -el Sikorsky S-61 que estaba pasando su operación de mantenimiento en Noruega- tuvo un problema antes de salir que demoró su partida. Aparte de que no disponía del sistema de estacionamiento automático y de que tenía el sistema de visión infrarrojos desmontado por avería, a las 03.02 horas, en un momento del chequeo técnico, se comprobó que no se apagaban las luces que indicaban que las puertas estaban abiertas, cuando todas estaban cerradas, y el foco de aterrizaje tampoco se apagaba. Se evaluó entonces llamar a un mecánico, pero se descartó la idea y el Helimer a las 03.09 estaba en pista para el despegue.
A ese contratiempo se sumó que el Pesca 2 , que tomó el relevo en la operación, no disponía de la cámara de iluminación Wescam con que está dotado -se estaba reparando en EE.?UU.-, y la única iluminación que disponía era la de los focos convencionales del helicóptero.?