«Vienen a por un pastor y se acaban llevando un caniche»

GALICIA

Vicepresidenta de la junta directiva de la asociación Apadan.

18 ene 2008 . Actualizado a las 05:39 h.

Sonia Casteñeda es todo un ejemplo de dedicación y entrega hacia los animales. Esta administrativa coruñesa llegó como voluntaria a la asociación y ahora forma parte de la junta directiva. Su tiempo libre lo dedica a los más de cien perros que alberga la protectora, pero asegura que vale la pena.

¿Cómo surge Apadan?

-Como asociación existimos desde el año 2000, pero nosotros seguimos la labor de Matilde Figueroa que ya poseía estos terrenos cedidos por un particular. Cuando Apadan comenzó a funcionar, mejoramos las instalaciones, que eran muy básicas. Todo era de tierra. Ahora está bien acondicionado y con unas condiciones sanitarias adecuadas.

-¿Cuántas personas integran el proyecto?

-Somos nueve en la junta directiva y dos empleadas, Maricarmen y Rosa, que se encargan de cuidar a los perros. Una por la mañana y otra por la tarde. Pero también contamos con la colaboración de los voluntarios que nos echan una mano con el paseo de los perros, la limpieza... las tareas diarias.

-Apadan es una asociación sin ánimo de lucro, ¿cómo se financia?

-Nos presentamos a concursos y obtenemos ayudas de empresas privadas además de los socios (alrededor de 500), que contribuyen con una cuota mensual de seis euros. No recibimos dinero del ayuntamiento porque no está de acuerdo en que la asociación sea una protectora. Nosotros no aprobamos algunas normas por las que se rigen las perreras. Por ejemplo, un perro que llega a una perrera, salvo casos excepcionales, se sacrifica a los quince días de su ingreso si no ha encontrado un adoptante. Aquí hay algunos que llevan con nosotros toda su vida.

-¿Cuál es la mayor fuente de gastos?

-Los medicamentos se llevan el mayor porcentaje de nuestro presupuesto. Aunque no lo parezca, en lo que menos gastamos es en comida. Los voluntarios suelen traer pienso, y algunos fabricantes nos lo regalan.

-Estos perros buscan un nuevo hogar, ¿cómo funcionan las adopciones?

Los adoptantes llegan a nosotros por medio de nuestra web o porque se lo ha dicho alguien. Algunos vienen a por un pastor y se acaban llevando un caniche, la raza es lo de menos. Son muy cariñosos y cuando tienen visita no se separan. Están ya desparasitados y vacunados. El nuevo dueño solo se encarga del chip.

-Personalmente, ¿cuánto tiempo le dedica a la asociación?

-Todo mi tiempo libre. Estoy las 24 horas pendiente del teléfono. Aquí cada uno tenemos nuestra tarea, pero todos hacemos un poco de todo. Aparte del trabajo, prácticamente vivo aquí.

-Cada perro tiene su historia pero, ¿hay alguno especial?

-Todos tienen algo. Por ejemplo, Marley es un caso especial, sabe que este su sitio y no quiere ser adoptado, es desconfiado, pero muy agradecido. O Harpo, que nació aquí. Estuvo unos meses en adopción pero el dueño lo devolvió porque ladraba. También está Mina, que llegó coja y ahora anda perfectamente. Wanda también llegó inmóvil por un coágulo y sin un pelo por la sarna. Está totalmente curada.

-¿Animaría a la adopción?

-Sin duda. Ellos se lo merecen y la gente sale ganando. Estos perros lo dan todo sin pedir nada a cambio. Solo necesitan cariño.