Un vecino de O Val se encuentra ingresado en el complejo hospitalario Arquitecto Marcide con varias puñaladas que, supuestamente, le infirió otro residente en la zona, durante la madrugada de ayer.
El lesionado es José García Rey, de 64 años, que presenta dos heridas de arma blanca en el abdomen, parece que una de ellas le alcanzó la cavidad interior. El supuesto autor de la agresión es Juan Carlos López López, vecino también de O Val, al que la policía localizó horas después en su casa y procedió a su detención por orden judicial. Ayer tarde fue trasladado al penal de Teixeiro, por orden del juez de guardia, como posible autor de un delito de lesiones con instrumento peligroso.
Aunque no existen testigos directos del incidente entre ambos, vecinos de la zona han informado de que la reyerta ocurrió a las puertas del bar Marinito, situado en la carretera de O Val, poco después del cruce de Baltar, si se va en sentido Meirás. Sobre las dos menos cuarto de la madrugada de ayer, una llamada al 091 alertó de que se habían producido unas puñaladas en el mencionado lugar. Pero cuando llegó una patrulla, el herido ya había sido evacuado al hospital en una ambulancia.
Juan Antonio Grandal, que acompañó en la ambulancia al lesionado, ha explicado que no presenció el incidente, pero como se encontraba en el bar, salió a saber lo que había ocurrido. «Pepe estaba tirado», comenta, y como no había familiares se ofreció para ir con él en la ambulancia hasta el hospital, porque lo conoce y es su vecino. Pepe, el apuñalado, reside en Baltar, cerca de donde fue herido. La patrulla policial acudió posteriormente al hospital Arquitecto Marcide donde no pudo interrogar al lesionado en aquellos momentos porque los vecinos estaban atendiéndolo. Pero los agentes sí supieron ya quien era el sospechoso. Por orden del juez, dieron con él en su casa, en el lugar de O Cádavo, pasado el mediodía de ayer. Poco después, pasó a disposición del Juzgado de Instrucción número 3, que se encuentra de guardia hasta hoy. El titular de este juzgado, el magistrado Alejandro Morán Llordén, tras examinar las diligencias y escuchar al arrestado dictó la orden de prisión como sospechoso del delito de lesiones con instrumento peligroso. Un médico forense examinó al detenido al que apreció algunas excoriaciones. Parece que ha reconocido que tuvieron un incidente y que simplemente se defendió.
Sin testigos
Las primeras informaciones apuntan a que, tras la agresión, se marchó en bicicleta. Fueron clientes del bar Marinito los que salieron a la calle, pero ninguno de ellos logró ver lo que había ocurrido y el enfrentamiento entre ambos hombres.