El Ayuntamiento adeuda al colectivo ?casi 250.000 euros por ?la asistencia prestada ?en lo que va de año
27 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Después de 32 años en la ciudad, la asociación Detente y Ayuda (DYA) de A Coruña, fundada en Ferrol, ha puesto fecha a su desaparición. La entidad ha fijado en el 30 de junio el cese de actividades por la falta de viabilidad económica que achaca a su exclusión del proceso de adjudicación del servicio de ayuda a domicilio que el Concello adjudicó a ocho empresas en el pleno del pasado mes.
En total, la decisión del cierre, tomada por la asamblea de socios celebrada esta semana, dejará en el aire 54 puestos de trabajo. Alrededor de 37 de estas trabajadoras, según apuntan desde la entidad, podrían ser subrogadas y continuar trabajando para otras de las empresas que ahora se harán cargo del servicio adjudicado por el Concello para el cumplimiento de la Ley de Dependencia. Sin embargo, DYA denuncia que ayer aún no había recibido notificación oficial ni de su exclusión del proceso ni del resultado de la adjudicación.
Quedarían fuera de esta posibilidad personal interino que cubre bajas y también la parte de la plantilla que realiza servicios privados, unos 17, a los que DYA prevé abrir un expediente de regulación de empleo para liquidar sus contratos.
La entidad rechaza el argumento ofrecido por la mesa de contratación para su exclusión del concurso de adjudicación: presentar una oferta sin IVA, un impuesto del que la asociación está exenta. La mesa no aceptó este argumento y la concejala de Benestar Social, María López, iba ayer más allá: «Cometieron un error al presentarse al concurso, porque se pasaron del tipo de licitación. Que no busquen otros culpables, que reconozcan y asuman su responsabilidad».
En cualquier caso, DYA alega que su exclusión no solo afecta al programa de ayuda a domicilio y que la asociación se ve obligada a cerrar sus puertas «ya que la falta de viabilidad económica del resto de programas sociales es nula, dada la falta de apoyos por parte del Consistorio», comunicó ayer en un comunicado.
En este sentido, a la «incertidumbre de la subrogación» el escrito añade que «el Ayuntamiento debe a DYA la friolera de 248.481 euros (sin contar los pendientes de facturar en junio, que serían 40.272 euros más)». Se refiere así a la cantidad adeudada por los servicios prestados al Concello desde principios de año.
La falta de liquidez, explican, ha obligado a echar mano de una línea de crédito bancario para poder pagar las nóminas de este mes. Además, demanda la necesidad de contar con esos recursos para hacer frente a las indemnizaciones que habrá de abonar a la plantilla con el cierre.
Sin confirmar la cifra, la concejala explicó que se mantuvo pendiente el pago a la espera de la adjudicación del contrato, pero que será abonado a la asociación. La concejala lamentó la decisión de DYA: «No nos gustaría que desapareciese. Les planteé posibilidades para seguir colaborando al margen de este convenio, y sería una pena perder los recursos de que disponen».