El «Kin Kon» resiembra As Pías

Andrés Vellón Graña
A. Vellón FERROL/LA VOZ.

FERROL

La draga que vierte la arena en el banco marisquero transporta unas cien toneladas en cada jornada; mareas y viento determinan si puede acercarse hasta el puente

27 may 2010 . Actualizado a las 16:41 h.

Kin Kon. Que no King Kong. Así se llama la draga que estos días se ocupa de verter arena para regenerar el banco de As Pías. De la siembra para el futuro del marisqueo. Desembarcó en la ría de Ferrol tras trabajar en Vilagarcía. A bordo, Darío Casais -el patrón- y los operarios Jesús Somoza y José Carlos Pérez se ocupan de la tarea, con una mecánica perfectamente definida.

Tal y como narra Casais, realizan entre siete y ocho viajes al día desde el muelle de Perlío hasta la zona de aporte. En cada jornada se depositan, aproximadamente, cien toneladas de material. Así hasta completar las 10.500 que se han encargado.

Ayer, cerca de las 12.00, comenzaba la preparación de uno de esos trayectos. El Kin Kon atracó en Perlío. En poco menos de media hora, una grúa se encargó de llenar la embarcación. El ritmo era acelerado. La arena se depositó en el fondo de la draga. Allí hay unas compuertas que, llegado el momento, se abren para que caiga al fondo.

Mientras se ejecuta la operación, Darío Casais explica, mapa en mano -y con un tema de Aerosmith de fondo sonoro en la radio-, que se ha utilizado un sistema de gps para colocar balizas en el área de actuación, que previamente fue limpiada de mejillón por parte de los mariscadores. Nada queda al azar.

El área de trabajo, en el entorno del puente hacia el exterior de la ría, está perfectamente marcada en una carta informática de navegación. Allí se pueden ver los «caminos» en los que se ha divido el espacio. En otras palabras, las lugares en los que hay que depositar la arena. La labor se ejecutará en tres fases, en otros tantos puntos distintos dentro de esa franja. Requerirá un total de cien trayectos.

Preparada y en rumbo

Lista la draga, sale de Perlío rumbo a la zona del vertido. En menos de diez minutos se alcanza el lugar, se abren las compuertas y la arena comienza a caer. Y así de forma continua de ocho de la mañana a una de la tarde y de 15.00 a 19.00 horas. Llueva o haga sol.

A bordo del Kin Kon, su patrón, Darío Casais, explica que es un tipo de trabajo «llevadero», pero en el que hay puede haber complicaciones si no se toman las medidas necesarias. ¿Ejemplos? Realizar la tarea en las proximidades del puente de As Pías tiene su complejidad, porque cabe la posibilidad de que haya una colisión. Hay que tener en cuenta «las mareas y el viento» para que esto no llegue a ocurrir. En otras palabras, si sopla mucho no es recomendable estar cerca del viaducto. Tampoco cuando la marea está subiendo. Y hay que estar pendiente, además, «de las corrientes».

La Consellería do Mar ha aportado cerca de 300.000 euros para esta iniciativa. Con esa cantidad se sufragan unas tareas que suponen la primera gran regeneración del principal banco marisquero de Ferrol desde el accidente del Discoverer Enterprise.

Que su estado sea el adecuado cuando se levanten los actuales vetos de las zonas C para extraer almeja determinará, en buena medida, el futuro del sector. Un futuro que ahora siembra el Kin Kon.