El equipo de la Guardia Civil de Tráfico que investigó el accidente ocurrido la madrugada del 20 de septiembre pasado en la carretera de Franza a Ares ha concluido que el peatón arrollado y muerto estaba tendido en la carretera.
El viandante se llamaba José Manuel García Vigo, de 40 años, vecino de la zona, y, parece, regresaba de una fiesta de Ares. El conductor, David Ponte Franco, de 23 años, retornaba a su casa de Ares. Unos cazadores que iban de batida hacia Chanteiro vieron el cadáver un tiempo después e hicieron las primeras llamadas de urgencia.
La Guardia Civil abordó inicialmente el asunto como un conductor que se fuga tras atropellar a un peatón, pero la investigación comenzó a tomar otro sesgo en días posteriores a la luz de los primeros informes de los médicos forenses de Ferrol que hicieron la autopsia.
El joven conductor fue localizado, un día después, por los guardias encargados de la investigación y detenido como supuesto autor de delitos de homicidio por imprudencia y omisión del deber de auxilio.
Otras hipótesis
Ahora, el informe definitivo de Tráfico confirma las primeras investigaciones al concluir que, efectivamente, el hombre estaba tendido en la calzada, conclusión que refuerza la versión del conductor, si bien los agentes dejan abiertas varias posibilidades sobre lo ocurrido: que un automóvil lo hubiese atropellado previamente y el cuerpo quedase tendido en el asfalto, que el hombre cayera y permaneciese tendido, o también que fuese un «acto voluntario» del viandante.
El joven conductor reconoce que notó un obstáculo o un golpe, pero que siguió su camino pensando que se trataba de un gato u otro animal salvaje.
Los guardias dieron con él porque la defensa sufrió algunos daños y sobre la calzada quedaron restos, suficientes para identificar el turismo como un Seat Ibiza de color verde. Rastreando luego los registros oficiales llegaron hasta el sospechoso.
Forenses
El informe de Tráfico queda a la espera de la autopsia definitiva, dado que la que se conoce es provisional, pendiente del resultado de la analítica remitida al Instituto Toxicológico de los restos orgánicos del fallecido. Se sabrá si había consumido alcohol u otras sustancias y se intentará averiguar si el viandante estaba ya muerto cuando lo arrolló el joven de Ares. Ambos informes completarán un análisis o hipótesis sobre lo que pudo haber ocurrido. El fiscal se mantiene también a la espera de este informe, si bien no se descarta que las diligencias concluyan en un sobreseimiento provisional. Ocurriría tal cosa si se consolida definitivamente la versión del conductor.
Aspectos negativos
Los daños del turismo también son compatibles con esta hipótesis porque fueron en la parte baja de la defensa. Cuando un vehículo arrolla a un peatón de pie lo habitual es que el cuerpo impacte contra el capó y luego el parabrisas, cosa que no sucedió. Otros aspectos de la investigación no son tan favorables para el conductor porque lavó el turismo después y cambió la rueda delantera derecha, pero él insiste en que creyó que se trataba de un pinchazo.