Ningún partido apoya el plan del gobierno en minoría de Irisarri para la plaza de España

Luís A. Núñez

FERROL

El alcalde accede a negociar el proyecto en una junta de portavoces para someterlo de nuevo a debate plenario

21 feb 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Primero fue la «falta de tiempo» para estudiar el anteproyecto. El gobierno municipal, en minoría en el pleno, se vio obligado a retirar del orden del día en la sesión de finales de enero el punto en el que esperaba «avanzar» en la solución propuesta para el sótano de la plaza de España. Entonces alegó el portavoz del PP, José Manuel Rey Varela, que «levoulles dous anos elaborar [el anteproyecto] e agora esperan que o estudemos en dous días».

Ese 29 de enero, el alcalde Vicente Irisarri convocó un receso, mantuvo una reunión con los portavoces y volvió a la sala para anunciar que daría más tiempo a los grupos para estudiar su propuesta del centro deportivo.

Pasaron 22 días desde entonces y los grupos se reunieron de nuevo ayer en el salón de sesiones para abordar ese asunto. Pero tras hora y media de debate, la decisión fue casi unánime. A excepción del BNG, que optó por la abstención («porque este grupo fixo aportacións e non se tiveron en conta», según manifestó su portavoz, Xoán Xosé Pita), el resto de partidos sumaron trece votos de los 25 posibles en contra del anteproyecto.

La causa, ahora, no era la falta de tiempo. Sino que todos los grupos de la oposición coincidieron en culpar «ás formas de levar este goberno». Todos los partidos criticaron la «falta de consenso» del ejecutivo de Irisarri porque, reprochó el portavoz del PP, José Manuel Rey Varela, «no llamó a la oposición a participar en el diseño de la plaza».

Sesión de reproches

Y el debate se convirtió en una sesión de reproches desde que el edil de Urbanismo, Ángel Mato, inició la exposición de su propuesta declarando que no era el mejor momento, en plena campaña electoral, para llevar ese asunto al pleno.

Los grupos criticaron la «intención» del PSOE de buscar la aprobación de ese anteproyecto de manera que, señaló Pita, se pueda «poñer en evidencia á oposición se estamos en contra».

Los partidos acusaron al gobierno local de «derivar a responsabilidade á oposición» para «tratar de confundir á cidadanía»; a lo que Mato contestó que «aínda estando en campaña, deberiamos ser capaces de resolver a praza de España».

Cuando el debate parecía zanjado, el alcalde inició un nuevo turno de réplicas: «A cidadanía nos está pedindo que solucionemos os problemas», dijo. Para eso, explicó que «é necesario abstraerse das eleccións». Y señaló que si el interés de la oposición era el de frenar a su ejecutivo, lo que ayer se votaba era «so un paso que pode ser revogado máis adiante», cuando se plantee el proyecto definitivo.

En cualquier caso, Irisarri señaló que «con falta de diálogo, isto pódese eternizar unha lexislatura máis». «Falamos con todos os grupos», concluyó el alcalde, «e reiteramos agora a petición para que esta cidade avance».

Las palabras del regidor desencadenaron un nuevo turno de réplicas hasta que, finalmente, PP, IF e IU sumaron sus 13 votos en contra, sobre los nueve positivos del PSOE.

Al término del pleno, Irisarri decidió convocar una junta de portavoces para la próxima semana y anunció que se pospondrá una nueva votación para después de las elecciones. «Espero que a la tercera vaya la vencida», comentaba.