Los tres partidos votan juntos para echar al PSOE de los cargos de representación más importantes, expulsar al alcalde del sillón del Puerto y sustituirlo por Javier Galán
19 dic 2008 . Actualizado a las 12:42 h.Javier Galán, edil de IU de 48 años, armador de buques y ex sindicalista de Bazán, sustituirá en el consejo de administración del Puerto a Vicente Irisarri, con años de experiencia al frente de esa institución y de Portos de Galicia. Pero hoy Irisarri es solo un alcalde en minoría, aplastado por el rodillo que pusieron en marcha, por encima de cualquier diferencia ideológica, sus rivales de derechas y de izquierdas en el pleno. IU, IF y PP montaron, al menos ayer, una triple entente en su contra.
Yolanda Díaz, que quiere una IU «anticapitalista» en la que lucir su flamante secretaría de Políticas Sociales a las órdenes del nuevo líder del partido, el comunista Cayo Lara, votó hasta en 13 ocasiones junto con los poco anticapitalistas y nada comunistas PP e IF en la elección de representantes del Concello. Había que elegir 18 puestos, y se utilizó, a instancia de la entente, este sistema: cada grupo presenta candidatos, y luego se vota cada uno. El reparto sería proporcional al número de ediles.
El alcalde mandó un receso para negociar, pero solo el líder del BNG, Xoán Xosé Pita, hizo ademán de acudir. Los portavoces de PP, IF e IU, que parecía que un rato antes ya habían hablado todo lo que tenían que hablar, ni se movieron. Los socialistas vieron que no tenían nada que hacer. Pita le echó humor y se ofreció a quedarse con el puesto «que vos quede solto».
Tenía razón el nacionalista: no hubo prisioneros. En la primera tanda de votaciones fueron rechazados todos los candidatos socialistas que tenían un competidor de la entente. Xoán Xosé Pita cogió el primero que nadie quiso: representante en la asamblea comarcal de Cruz Roja. «¿Ninguén o quere? Pois veña, é o noso», dijo riendo.
Hubo más risas, pero nerviosas, a medida que se hacía evidente que el reparto estaba pactado, al menos entre dos de los tres partidos de la entente. Las sospechas se volvieron transparentes con la candidatura de Galán al Puerto, un cargo al que Juan Fernández evitó presentarse. Con un «¡la leche, cómo es la política!», fue recibida esa maniobra entre el público. El líder de IF fue muy claro al acabar la votación: «Cuanto antes sea relevado de ese puesto [el Puerto], mejor», espetó al alcalde.
Balance del aplastamiento
Tras el reparto, los socialistas cogieron los puestos que PP, IF e IU no quisieron. El balance del aplastamiento es desolador para el gobierno socialista en minoría, que pierde representación en todas las instituciones principales; y que se queda ciego en el Puerto, una entidad en la que se toman «ás veces decisións máis importantes que no pleno». Lo dijo Yolanda Díaz en un intento de explicar el inesperado aterrizaje de Galán en el Puerto, en la que, por lo visto, ya querían tener «representación cando firmamos o pacto de goberno co PSOE», aseveración que, por insospechada, hizo abrir mucho las bocas y los ojos a parte de los asistentes.
Acabó Díaz su intervención anunciando que Galán renunciaría a las retribuciones por asistir al consejo de administración del Puerto, cosa de 6.000 euros al año, y la remató un Xoán Xosé Pita bastante menos alegre que antes y que tachó sus palabras de «tremenda demagoxia».
El reparto de cargos fue el «paroxismo» que esperaban algunos ediles del gobierno, pero el anterior, el de los sueldos, no estuvo a la zaga. El edil de Facenda, Ramón Veloso, atacó a los ediles de IF, redactores de la propuesta para bajar los salarios: Subrayó que había «lagunas» en el texto y señaló que «o único que se sube o salario é Juan Fernández». La respuesta de IF, por Francisco Pita-Romero, fue bronca: «Estamos ante el ejercicio de un provocador profesional, lo que usted dice es mentira».
Pero hubo más, Veloso presentó una propuesta para regular las dedicaciones parciales, las que usan los ediles que compaginan actividades privadas con su trabajo en el Concello, por la que se reduciría en un 25%, 50% o 75% su sueldo y horario. Así se evitaría el sistema anterior lleno de «triquiñuelas», continuó Veloso, con las que esos concejales podían recortar su jornada «unas horas» sobre las 40 de trabajo y cobraban la parte proporcional de la dedicación exclusiva, es decir casi la totalidad. La idea no gustó. Yolanda Díaz (IU), Sandra Ríos (PSOE), Rosa Martínez (PP) y Francisco Pita-Romero (IF) tienen dedicaciones parciales.
Al final se debatieron las tasas sobre el agua, la basura... Hubo buenas intervenciones de Veloso y José Manuel Rey, pero a esas alturas la mugre flotaba por todo el salón de plenos. Un detalle, las alegaciones del PP, claves para que apoye los presupuestos, fueron rechazadas.