Por fin el Fabril consiguió su primera victoria de la temporada. Lo hizo en Mareo ante un rival directo por la salvación como es el Sporting B, que se dejó remontar el gol inicial de Carlos Álvarez para acabar cediendo 1-2 tras los tantos de Guille y Lassad en la segunda parte.
Si algún jugador del filial coruñés vivió el partido con especial intensidad ese fue Manu. El cancerbero, ahora en las filas del Dépor B, se formó en la mina de oro de Mareo desde chaval y abandonó la disciplina gijonesa para recalar en el conjunto blanquiazul después de discrepancias contractuales con su anterior equipo, que llegó a sentarle en el banquillo durante todo un año por no negarse a renovar su contrato. Así y las cosas, Manu disfrutó ayer por partida doble: ayudó a conseguir tres puntos vitales para el devenir del Fabril en la categoría y se quitó la espina que tenía clavada con su ex equipo.
El partido se lo llevó el equipo que supo aprovechar mejor sus oportunidades; y los que mejor estuvieron en ese apartado fueron los pupilos de Tito Ramallo. Los asturianos dispusieron de claras ocasiones para, tras el 1-0, haber casi sentenciado el partido e irse a los vestuarios con una cómoda renta, pero unas veces Manu, que ayer cuajó un gran partido y selló su venganza, y otras la falta de acierto de sus jugadores en la definición, condenaron al Sporting B.
Los coruñeses también estuvieron muy fallones en la definición en los primeros 45 minutos, pero afinaron la puntería en la segunda mitad para acabar llevándose el gato al agua.?Se adelantó al cuarto de hora el filial rojiblanco por mediación de Carlos Álvarez tras rematar este, de manera inapelable y de cabeza, un saque de esquina botado por Nacho Cases. A pesar del tanto inicial que ponía el partido cuesta arriba para los herculinos, estos no se amilanaron y siguieron a lo suyo. Y lo suyo era ayer esperar pacientemente atrás sin perder los nervios en ningún momento.
Y su primera ocasión de oro acertada llegó a los 62 minutos, gracias a un cabezazo de Guille a centro de Iván Pérez. Nueve minutos después, en pleno dominio blanquiazul, Lassad subiría el segundo al marcador y firmaría el triunfo coruñés.