Que los equipos gallegos hayan quedado encuadrados junto a los castellano-leoneses, asturianos, vascos y cántabros, ha caído como un jarro de agua fría en las oficinas de A Malata. Esta medida, que se tomaba antes de ayer en las oficinas de la Federación Española de Fútbol, perjudica al equipo tanto en el capítulo económico como deportivo. «El grupo primero es tremendamente difícil. Por un lado tendremos que enfrentarnos a conjuntos como la Ponferradina o el Zamora, que son candidatos al ascenso, y además nos suprimen los siete viajes subvencionados a Canarias», explicó ayer el presidente del club, Isidro Silveira.
Silveira incluso iba un poco más allá y apuntaba que al Racing le costará meterse en la liguilla de ascenso. Todo esto en un año en el que se han modificado las características para subir de categoría. En las nuevas normas se priman a los primeros de cada grupo que gozarán de dos oportunidades para lograr el ascenso.
Las cuentas
En el apartado económico el Racing calcula que perderá cerca de 30.000 euros por la desaparición de los siete desplazamientos a Canarias. Las cuentas que hace el club son sencillas. Cada expedición en autocar a zonas alejadas del norte de la península ibérica le supone alrededor de 3.000 euros.
Si se contabiliza que siete de estos viajes podrían haber sido gratuitos para el club ferrolano, la multiplicación arroja un resultado final de 21.000 euros. Los 9.000 restantes se obtienen de los gastos que genera el equipo en el lugar de concentración, que en el caso de las islas Canarias también corren por cuenta de la Federación Española de Fútbol.
Cansancio adicional
El cambio del avión por el autocar afectará al terreno futbolístico desde el punto de vista del cansancio extra que genera un desplazamiento por carretera. Así, los jugadores del Racing deberán recorrer más de 7.000 kilómetros por las calzadas del norte de España solo en sus enfrentamientos fuera de casa con los equipos vascos. La media de duración de estos viajes supera las 13 horas, contando la ida como la vuelta. En este sentido la visita más tortuosa será al Real unión de Irún. La población fronteriza con Francia se encuentra a 737 kilómetros de distancia de Ferrol, de los cuales 714 son por vías rápidas.
Los viajes a Baracaldo, Bilbao, Sestao y Lemona son los que menos tramos de autovías contemplan, ya que, en principio, se harían por el corredor Norte que no está terminado por completo.
Viajes cortos
En el otro lado de la balanza se sitúan los viajes dentro de Galicia. Desplazamientos que no varían con la recomposición de los grupos. El Racing debe visitar la casa del Pontevedra, Ciudad de Santiago, Lugo, Celta B y Fabril. Este último se convertirán en el trayecto más corto que tendrá que recorrer la plantilla. Apenas se superarán los 120 kilómetros contabilizando la ida con la vuelta.
Ayer el presidente del Racing, Isidro Silveira se mostraba «resignado por una designación de los grupos que ya venía hecha de antemano».