«En Madrid ves la realidad social que tendrá Ferrol en unos años»

FERROL

Dirige el principal hospital de Móstoles, una ciudad «muy parecida a Caranza», pero con 200.000 habitantes y un 15% de inmigrantes censados

09 jun 2008 . Actualizado a las 12:27 h.

Juan José Fernández Ramos (Ferrol, 1958) fue el primer director del Área Sanitaria de Ferrol. Ocupó el cargo ocho meses, entre marzo y octubre del 2005 y estrenó la recién creada gerencia única. En marzo del 2006, la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid le contrató para dirigir el hospital de Móstoles, una ciudad de 200.000 habitantes. Hoy sigue al frente de ese centro, que desde su llegada ha logrado numerosas certificaciones ISO, el premio de la excelencia europea en el ámbito sanitario y el galardón al mejor hospital de la categoría de centros generales de modelo estatutario, en la octava edición del programa Hospitales Top 20: Benchmarks para la excelencia. Se muestra encantado con su trabajo en Madrid, pero intenta pasar los fines de semana en su ciudad natal.

-¿Qué es lo mejor de su cargo en Madrid?

-Mira, lo mejor es tener la oportunidad de ver por adelantado la realidad social que dentro de unos años tendremos aquí, en Ferrol. Móstoles se parece mucho a Caranza, incluso en la estética es parecido, pero es una Caranza mucho mayor, con 200.000 habitantes. Y hay otro detalle, el 15% del censo está formado por inmigrantes. Pero dentro de una década llegaremos al 25% y hay que estar preparados.

-¿En qué sentido?

-En varios. En el sentido estrictamente médico aparecen rebrotes y casos de patologías que no se planteaban antes. Sobre todo casos de enfermedades que entran en el calendario de vacunación. Aquí ya casi no hay casos de esas dolencias, pero una persona que viene de un país en el que no se aplica esa vacuna sí que puede contraerlas, claro.

-¿No les ha dado muchos problemas esa situación?

-No especialmente. Hay patologías con más incidencia en unas razas que en otras, pero no es algo problemático. Lo fundamental es el tema del idioma. Tenemos contratado un sistema de traducción para 42 idiomas, y hay traductores permanentes de chino, árabe y rumano. Aunque los rumanos son los que tienen menos problema con el idioma, se adaptan y lo aprenden muy rápido. Y el cambio no se nota solo en los pacientes, porque la mayoría de los trabajadores de las empresas que nos hacen las obras son también inmigrantes.

-¿Y la cuestión religiosa?

-Pues hay que tenerla en cuenta, claro. Nuestro hospital, como todos, tiene una capilla católica. Pero hay que adaptarse, y hemos cedido un aula para oficiar ceremonias de otras religiones.

-El hospital tiene ya 18 certificados de calidad ISO. ¿Van a seguir?

-El hospital siempre fue muy líder, tiene 25 años y fue de los primeros en hacer cirugía ambulatoria, pero hemos intentado apostar fuerte por la calidad. Ahora tenemos 18 ISO, que abarcan toda la hospitalización y las consultas, pero a final de año queremos conseguir que esté certificado todo el hospital, el 100%. Sería el primero de España.

-Pero, ¿es útil disponer de tantos certificados?

-Las ISO certifican la realidad del hospital. Además, se revisan cada año y obligan a mejorar para conservarlas. Son un camino de mejora continuado, te obligan a hacerlo lo mejor posible y a crecer año tras año.

-Les han premiado la gestión de los quirófanos. ¿Cómo están organizados?

-Tenemos doce quirófanos, y en diez hacemos cirugía programada. Pero la principal diferencia está en la organización de las peonadas, porque aquí se pagan por tiempo quirúrgico. Al principio solicitamos a los colegios profesionales que nos proporcionasen los tiempos medios de operaciones determinadas. Pongamos una que tarde siete horas, pues el cirujano que la resuelve en seis cobra más y el que tarda ocho, menos. Para evitar el destajo, hemos penalizado los reingresos de pacientes y la aparición de complicaciones. Además, es obligatorio que el 80% del rendimiento de un cirujano sea en horario de mañana, así impedimos que se retrasen operaciones para la tarde para cobrar más. Con este sistema hemos aumentado el rendimiento de los quirófanos en horario de tarde en más de un 15%. En total, hacemos unas mil operaciones quirúrgicas al mes, y el 60% son de cirugía ambulatoria.