La alcaldesa Rita Barberá cierra filas con Camps a la espera de la decisión del Tribunal Supremo

Antonio Montilla

ESPAÑA

El plan A de la dirección nacional del PP para Valencia es que Francisco Camps repita como candidato en las elecciones autonómicas del 2011, pero no puede renunciar a tener un plan B, por si el Tribunal Supremo ordena reabrir la investigación sobre la supuesta recepción de regalos de los dirigentes de la trama Gürtel a destacados miembros del Gobierno valenciano, entre ellos, a su presidente Camps.

La única alternativa factible para Génova es Rita Barberá. Así se lo comunicaron la semana pasada varios miembros de la dirección nacional. La negociación está en fase embrionaria, pero estas mismas fuentes reiteran que Barberá aceptaría el encargo de Mariano Rajoy, siempre y cuando no quedara otra posibilidad tras un hipotético revés judicial contra Camps. Es más, al ser Barberá parlamentaria autonómica podría asumir el cargo de presidenta en el improbable caso -no hay tiempo para una sentencia en firme- de que la acción judicial inhabilitara a Camps antes del 2011.

Rita Barberá cerró ayer filas en torno a Francisco Camps, a la espera del 12 de mayo, fecha en la que el Tribunal Supremo se pronunciará sobre la conveniencia o no de imputar al presidente valenciano por un supuesto delito de cohecho impropio.

Para la alcaldesa de Valencia no hay duda: «Camps es el mejor candidato que podemos tener en el PP en las autonómicas del 2011». Una afirmación que avalaron otros dirigentes del PP valenciano. Barberá, asimismo, negó que mantuviera «en ningún momento» una reunión el pasado martes con Javier Arenas y Ana Mato vicesecretarios de política autonómica y organización del PP, respectivamente.