ETA guardaba en Portugal 500 kilos de explosivos para una campaña inminente

Melchor Saiz-Pardo

ESPAÑA

La policía localizó la base operativa de la banda en el país vecino en un chalé de Óbidos, al norte de Lisboa

06 feb 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

ETA guardaba en su base logística de Portugal al menos media tonelada de explosivos y entre cinco y diez bombas listas para estallar. Las fuerzas de seguridad lusas y españolas paralizaron la aventura portuguesa de la banda tras localizar el jueves en la localidad turística de Óbidos, a 125 kilómetros al norte de Lisboa, el gran escondite que los terroristas habían establecido para, desde allí, golpear con coches bomba y artefactos en toda España.

El chalé alquilado en diciembre, además de almacén de explosivos y piso franco era, sobre todo, un taller para fabricar bombas y garaje para esconder y cargar los vehículos. Esta casa -explicaron mandos de la lucha antiterrorista- era el destino final de la furgoneta interceptada el 9 de enero en Zamora cargada con todo tipo de material para la confección de artefactos. Ahora, los esfuerzos de las policías de ambos países se centran en capturar a los dos activistas, ya identificados, huidos esta semana.

Miembros de la Guardia Civil, Policía Judiciaria (PJ) y de la Guarda Nacional Republicana (GNR), que desde hace tres semanas buscaban en esa zona a medio camino entre Lisboa y Coímbra la base de ETA, llegaron al escondite a raíz del hallazgo el pasado lunes de una furgoneta Citroën Berlingo que dos terroristas abandonaron al toparse con un control policial en el barrio Senhora da Cruz, en las inmediaciones de Óbidos. Los agentes comprobaron que el vehículo, con matrículas falsas, había sido robado hace un año en la localidad de Castelo Branco, a menos de 40 kilómetros de la frontera española y a solo 140 de Cáceres. La Guardia Republicana trasladó la furgoneta para un análisis. Encontraron dos detonadores eléctricos, matrículas de otros coches portugueses, palas, guantes y ropas de trabajo, según informó ayer el comandante general de ese cuerpo, Nelson Santos.

Abandono precipitado

En un principio, la GNR pensó en que podría tratarse de material para canteras, pero el jueves se confirmó la pista de ETA: un vecino de la casa abandonada, que es policía, alertó a sus compañeros de que los inquilinos del chalé habían abandonado de forma precipitada la vivienda ese mismo lunes, se dejaron incluso las luces encendidas y las puertas abiertas.

La policía también halló mapas de España, nitrometano (el combustible de aeromodelismo que ETA usa para reforzar sus explosivos), material para confeccionar bombas lapa y dos bidones, similares a los que la banda usa para esconder su arsenal bajo tierra en pequeños zulos.