Solo una batalla

ESPAÑA

03 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Rajoy ha salido triunfante de los retos planteados desde Madrid y desde la Comunidad Valenciana. Pero no puede cantar victoria, porque solo ha ganado una batalla de una larga guerra de desgaste que comenzó en el congreso de junio del año pasado y que no concluirá antes del congreso previsto para el 2011. Ese y no otro es el horizonte en el que trabaja Esperanza Aguirre, a la que muchos daban por muerta tras su derrota en el congreso valenciano, pero que en realidad solo emprendió una retirada táctico a la espera de momentos más propicios. Que siempre llegan.

En una guerra tan larga es tan importante aprovechar las oportunidades para atacar como saber replegarse para recuperar fuerzas y volver al ataque con mayor ímpetu cuando flaqueen las fuerzas del enemigo. Esperanza Aguirre sabe que está en minoría, que ahora mismo no tiene capacidad ni apoyos suficientes para intentar el asalto al fuerte. Por eso, su única opción pasa por desgastar la capacidad de resistencia del rival mediante ataques constantes. Y en ello está. Favorecida, además, por la debilidad de Rajoy, minado por sus dos derrotas electorales, que le impiden asentarse en la presidencia del partido.