Los aguirristas del Ayuntamiento de Madrid se rebelan contra Gallardón

ESPAÑA

Exigieron la destitución de Manuel Cobo, que fue rechazada con el voto en contra de 19 concejales frente a 13

29 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El enfrentamiento entre la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y el alcalde de la capital, Alberto Ruiz-Gallardón, era conocido y viene de lejos. Pero la polémica en torno al nombramiento del presidente de Caja Madrid ha destapado una verdadera guerra política y una grave fractura en el PP de Madrid, que vuelve a poner en peligro el liderazgo de Rajoy en el partido.

Ayer, esa batalla se materializó en el Ayuntamiento de Madrid. Los ediles partidarios de Esperanza Aguirre exigieron a Gallardón la destitución del vicealcalde, Manual Cobo, por sus duros ataques a la presidenta del PP madrileño. Ante el cariz de la situación, Gallardón decidió someter a votación el posible cese. El resultado fue de 19 concejales a favor de mantener a Cobo y 13 que apoyaron su destitución. Los aguirristas perdieron su envite, pero dejaron claro al alcalde que incluso en su propio Ayuntamiento tiene más de un tercio de ediles en contra.

«Muchos votos» en contra

Uno de los votos más esperados era el de Ana Botella, esposa de José María Aznar, que se posicionó a favor de Cobo y aclaró que cualquier sanción por sus declaraciones la decidirá la dirección nacional del partido.

Los aguirristas esgrimieron que el tono de las declaraciones de Cobo es inaceptable. El edil Ángel Garrido consideró en todo caso que 13 votos en contra «son muchos», por lo que el alcalde «debe valorar» si es positivo que el portavoz del PP «no tenga la confianza de un número tan importante».

En el fondo de esa batalla está el intento de Aguirre de debilitar al propio Gallardón en la cúpula del PP. Por ello, el entorno de Aguirre está presionando a la dirección popular para que actúe contra Cobo. Una sanción a la mano derecha del alcalde, como exige Aguirre, sería un varapalo para Gallardón, que ha respaldado públicamente a Cobo pese a sus alusiones al comportamiento «vomitivo» de la presidenta madrileña. Aguirre ha hecho ostentación además de su control del partido en Madrid. Un total de 105 alcaldes de los 110 que el PP tiene en la Comunidad exigen sanciones a Cobo, según el PP madrileño. Gallardón apenas cuenta con partidarios en el PP de Madrid, más allá de sus fieles en el ayuntamiento.

Con esa cruenta guerra, Aguirre y Gallardón ponen de nuevo en un brete a Rajoy, como hicieran en su disputa por ver cuál de los dos entraba en el Congreso antes de las pasadas elecciones. Como entonces, el líder del PP ha optado por el silencio público pese a la gresca entre los dos dirigentes. En aquella ocasión, Rajoy tomó finalmente una solución salomónica: ninguno de los dos sería diputado. Ahora tiene más difícil no tomar partido, sobre todo si Aguirre acaba aceptando que Rato, el candidato al que apoya ahora Rajoy, sea el presidente de Caja Madrid.