Al cumplirse un año de la muerte de su hija, su yerno y dos nietos en la catástrofe de Barajas, Luis Rey asegura que a las familias de las víctimas las tienen abandonadas
20 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Para Luis Rey hoy no es un día cualquiera. Cumple un año de haber perdido a su hija, su yerno y sus dos nietos en el accidente de Spanair en el que murieron, además de sus familiares, otras 150 personas. «Tengo una opresión en el pecho», dijo ayer a La Voz, «y recuperarnos de todo esto es muy duro». Rey es uno de los cuatro portavoces de la asociación de afectados, donde trabaja con el objetivo «de que se sepa la verdad».
En la asociación hay representantes del 90% de las familias afectadas, incluidos 10 de los 18 supervivientes «pero colaborar con esto es muy difícil, los primeros meses hemos estado muy afectados, y aún hay muchas personas hundidas», dice. Además, asegura que al cumplirse el primer año «volvemos a revivir lo ocurrido y eso lo hace todo más duro todavía».
«¿Pero cómo vamos a estar si hemos perdido a nuestras familias?», se pregunta, al tiempo que asegura que todo «es peor» porque «no hemos recibido del Gobierno nada de lo que nos prometió». Rey explica que la asistencia psicológica ha sido nula, y que «a las familias de los fallecidos nos tienen muy abandonadas». Con respecto a la compañía, dice que «la historia es la misma, ayudaron a algunos supervivientes durante los primeros meses, pero luego nada».
Falta de seguridad
Este madrileño está convencido de que «como no se tomen medidas urgentes, en cualquier momento va a haber otro accidente como este en Barajas». Doce meses después del siniestro, demanda al Gobierno una explicación de por qué no se ha hecho nada, «ni siquiera han tapado el socavón, porque eso sería reconocer que tienen algo de culpa».
Rey es contundente al afirmar que «en todo esto hay dos culpables: Spanair y el Ministerio de Fomento», pero de los dos «Fomento es el mayor, y está tapándolo todo, no quiere que se sepa la verdad, porque sabe que Barajas es un aeropuerto inseguro», detalló. La falta de inspectores de calidad y la poca preparación de los técnicos es el blanco de las críticas. «Si no es así, que venga entonces José Blanco y nos explique a todos quién hace las inspecciones, por qué no revisan los manuales, y por qué quieren poner GPS en los coches de emergencias en lugar de hacer más seguro el entorno del aeropuerto».
Con respecto al informe, Rey dice que «lo sacaron por presión», y que «aún con un fallo de los pilotos, el problema es que fallaran los sistemas de seguridad del avión», dice, «pero es muy fácil culpar a quienes ya están muertos».