Un sindicato de funcionarios que no representa a nadie

La Voz

ESPAÑA

28 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La admisión a trámite de la querella contra Garzón es uno de los mayores éxitos de un colectivo de funcionarios públicos autodenominado Manos Limpias fundado hace 14 años por Miguel Bernard Remón, un abogado y antiguo dirigente del partido de extrema derecha Fuerza Nueva.

Se autodefinen como un sindicato nacional independiente. Dicen que tienen más de 6.000 afiliados pero no cuentan con representantes en ninguna empresa de este país.

Presentan media docena de querellas por mes. Sus destinatarios son siempre jueces, fiscales y políticos, vinculados a la izquierda o al nacionalismo. En la mayor parte de los casos se basan en recortes de prensa. Su secretario general fue investigado por pactar querellas con comisionistas.

Paradójicamente, el propio Tribunal Supremo en un auto dictado en enero del 2007, en el que rechaza la querella contra el juez y la fiscal del 11-M, pidió que se investigase a Manos Limpias por una denuncia falsa.