El Gobierno pretende tener listo en una semana el recurso que presentará ante el Tribunal Constitucional para paralizar la consulta que hoy apruebe el Parlamento vasco. De no ser así, quiere que la decisión se tome como tarde en el Consejo de Ministros del 11 de julio. Aunque tendrá un plazo de tres meses, a contar desde la publicación de la ley en el Boletín Oficial del País Vasco, para recurrirla. De acuerdo con el artículo 161.2 de la Carta Magna, el recurso conlleva la paralización inmediata de la norma recurrida. El alto tribunal dispondrá a partir de entonces de un plazo máximo de cinco meses para confirmar o levantar la suspensión de la ley, lo que no prejuzga la resolución adopte finalmente sobre la legalidad de la consulta.
En todo caso, la suspensión invalida la consulta, ya que el proyecto aprobado por el Gobierno vasco, que no puede ser enmendado en la Cámara, fija la fecha del 25 de octubre para la celebración de la consulta.