Los críticos presionan a Costa para que presente una lista

La Voz

ESPAÑA

31 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

A medida que se acerca la fecha del congreso, aumenta la presión para que fructifique una candidatura alternativa a la oficial que se encargue de integrar a distintas personalidades y dirigentes que cuestionan el liderazgo de Rajoy. Más que encontrar adeptos a su candidatura para convertirse en el nuevo líder del PP, Juan Costa se perfila como el único dirigente con cierto peso político dispuesto a encabezar una lista que sirva de catalizador del descontento de los populares con su actual líder.

«Costa debería atreverse a dar el paso», considera un ex ministro del PP, convencido partidario de una lista testimonial que, a su juicio, también beneficiaría al candidato oficial porque reforzaría su previsible triunfo en las urnas del congreso.

Fuentes del PP de Madrid, por ejemplo, garantizan que Aguirre no fomentará el voto en blanco a Rajoy, pero creen que no vería con malos ojos la presentación de una candidatura alternativa que recabara el 20% de los votos del congreso y «pusiera cara al descontento del partido con la gestión del presidente». Otros veteranos dirigentes son partidarios de una opción de estas características que no pondría en peligro el éxito de la candidatura de Rajoy ni amenazaría su discurso político puesto que Costa tiene el mismo proyecto que representa el candidato oficial, no en vano fue el autor de su programa electoral. Estas fuentes alegan que no se trata de competir por el poder sino de articular una fórmula que permita organizar la evidente oposición interna y que podría cuajar con un líder más atractivo que Costa en el congreso nacional que el PP celebrará en el 2011.

El problema es que Costa no acaba de encontrar apoyos a su candidatura, aunque a principios de mes se reunió con José María Aznar y posteriormente consultó también a otros veteranos como Jaime Mayor Oreja, políticos emergentes como Esteban González Pons e Ignacio Uriarte, así como a otras personalidades abiertamente críticas con la dirección nacional, como Esperanza Aguirre. Además, sabe que tiene el terreno abonado en un sector del grupo parlamentario, entre sus compañeros de escaño pertenecientes a la llamada generación perdida, integrada por los dirigentes cercanos a la cuarentena y que nacieron a la política en la etapa de Gobierno de Aznar.

Costa no encontró en todos la misma disposición, puesto que Iturgaiz rechazó su oferta y González Pons se desmarcó abiertamente de esta alternativa por su lealtad con el presidente de la Comunidad Valenciana, Francisco Camps, en perfecto cierre de filas con Rajoy. El barón valenciano tuvo un serio enfrentamiento con Costa al que afeó su conducta por desmarcarse del apoyo que la organización regional presta a Rajoy.