Reconoce que dará más oportunidades porque «no se ganan amigos por vía de sustitución, sino de ampliación»
03 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Mariano Rajoy empieza a dar muestras de desgaste por la profunda tensión interna que vive el PP y pide unidad a cambio de integración. Ayer dio el primer paso en esa dirección al zanjar sus diferencias con Esperanza Aguirre en la fiesta de la Comunidad de Madrid, donde ambos se dejaron ver juntos y el líder de los populares prometió que el partido llegará al congreso de junio más unido. Pero la bronca en las filas populares, especialmente en el grupo parlamentario, lejos de calmarse se amplifica a medida que se acerca el cónclave de Valencia.
Consciente de ello, ayer cerró el primer frente de combate, el que le tenía planteado la presidenta de Madrid. En declaraciones a los periodistas, Rajoy aseguró que la polémica entre él y Aguirre está «absolutamente zanjada». En sus conversaciones con Aguirre de los últimos días, Rajoy buscó serenar los ánimos e incluso accedió a cambiar de planes para asistir a la recepción de ayer. Pero se quejó de la actitud del vicepresidente de Madrid, Ignacio González, al que acusó de azuzar a los críticos con la dirección nacional.
No es este el único síntoma que ha dado el líder de los populares de su preocupación por las voces discrepantes que se multiplican en su partido desde la derrota electoral. Apenas ha podido acallar las voces de los diputados desafectos cuando ya tiene que afrontar la constitución de un nuevo equipo para dirigir el partido. Por eso, no le costó admitir que el PP atraviesa «momentos difíciles», pero aseguró que el partido dará la talla para responder a las expectativas de sus votantes. «A pesar del ruido que hay», concedió, «este partido va a presentarse al congreso unido», prometió.
El líder de la oposición sabe que los estudios demoscópicos atribuyen al PP un desplome vertiginoso de su apoyo electoral, como consecuencia de la crisis de liderazgo por la que atraviesa, según confirmaron fuentes populares. Espoleado por esta realidad, aprovechó su presencia en la fiesta de la Comunidad de Madrid para prometer «un esfuerzo de integración» y construir con todos el futuro, porque tiene intención de «dar oportunidades a quien lo merece y tiene ganas de trabajar». «No se ganan amigos por vía de sustitución, sino de ampliación», precisó.