10 nov 2007 . Actualizado a las 02:00 h.
El Cuerpo Nacional de Policía y la Guardia Civil han «volcado» en esta base de datos unificada la información genética que cada uno de ellos guardaba en distintos ficheros desde hace unos nueve años por distintos expedientes criminales.
Gracias a ello, los agentes policiales de ambos cuerpos podrán contrastar de forma automática los perfiles que almacenan de su numerosas investigaciones y cruzarlos con los de personas sospechosas o imputadas por delitos de especial gravedad. La nueva norma deja la puerta abierta al uso y cesión de los datos procedentes de otras bases científicas o institucionales, como los ficheros que poseen las policías autonómicas o el Instituto Nacional de Toxicología.