Otra vez Moody?s y otra vez en el peor momento. Bastó que la agencia internacional de calificación de riesgos anunciara su decisión de poner en cuarentena a 16 bancos italianos con vistas a una posible rebaja de su nota para que la frágil tranquilidad de la que parecían disfrutar los mercados saltara por los aires. Una medida que viene a dar la razón a los analistas que llevan días expresando sus recelos sobre la capacidad de determinadas entidades transalpinas para superar con éxito las pruebas de solvencia europeas, cuyos resultados se conocerán a primeros de julio.
En la Bolsa de Milán, la noticia provocó una suerte de cataclismo. Tanto es así que el supervisor del mercado tuvo que suspender la negociación cuando Unicredit sufría un descenso del 8 %, Intesa San Paolo se venía abajo un 7 % y Monte di Paschi y Popolare de Milano corrían parecida suerte.
La prima de riesgo de Italia se disparó hasta los 215 puntos básicos, todo un récord para el país desde la existencia del euro. Desde Bruselas, el presidente Silvio Berlusconi quiso enviar un mensaje tranquilizador. «La situación de Italia no es en modo alguno equiparable a la de Grecia», aseveró. Y añadió que los bancos italianos están adecuadamente capitalizados.
Como no podía ser de otra manera, el terremoto se dejó sentir en otros mercados periféricos y con especial intensidad en los españoles. La prima de riesgo patria escaló hasta los 286 puntos básicos, por encima del récord histórico de cierre de 283 puntos establecido en noviembre del año pasado, cuando lo que estaba en juego era el rescate irlandés.
El Ibex, en pérdidas
En la Bolsa, el Ibex 35 se dejaba un 1,31 % y despedía la semana en 9.812,7 puntos, un 0,47 % por debajo del cierre del 2010.