El Gobierno que salga de las urnas el próximo 5 de junio tiene por delante la ingrata tarea de ahorrar 150 millones de euros, aplicando la tijera a las prestaciones por desempleo. Frente a los tres años actuales, los desempleados lusos solo podrán cobrar el paro durante 18 meses. También se reducirá la cuantía de la prestación de forma progresiva a partir de los seis meses. El recorte mínimo será del 10%. La cuantía máxima que percibirá un parado pasa a ser de 1.048,05 euros, en lugar de los 1.257 que cobran ahora los más «afortunados» de un colectivo que representa el 11% de la población activa.
Los pensionistas tampoco se librarán de apretarse el cinturón. Habrá una rebaja progresiva de las pensiones superiores a 1.500 euros mensuales, (con el objetivo de ahorrar 445 millones de euros), que tendrán que pagar un impuesto adicional. Además, a lo largo del próximo año y en el 2013, se congelarán todas las pensiones, excepto las más bajas.