Las mayores exigencias de capital, las nuevas dudas por la CAM, la subida de tipos, la guerra de depósitos y los vencimientos de deuda dejan el mercado de préstamos en niveles del 2000
10 abr 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Sostiene el primer banquero del país, y uno de los más relevantes de Europa, que el negocio financiero es sencillo: «Coger el dinero con una mano y prestarlo con la otra». Hoy, en medio de una crisis económica de lenta resolución, la teoría de Emilio Botín se ha quedado manca. Falla la segunda parte. Se toma, sí, pero no se da. No hay crédito, coinciden analistas y ejecutivos de cajas y bancos. Y no lo habrá a medio plazo. Sin dinero en el mercado para financiar a familias y a empresas, o para ampliar sus préstamos los que ya los tienen, la recuperación será aún mucho más compleja y lenta: ni se reactiva el consumo ni las empresas pueden arriesgar con sus proyectos.
En números, el año ha comenzado con cajas y bancos secos, con un volumen de nuevos préstamos que no se conocía desde el año 2000. Entre enero y febrero -últimos datos disponibles-, cajas y bancos apenas aflojaron 5.200 millones en España para comprar una vivienda. ¿Mucho o poco? Insuficiente si se compara con años precedentes. En el 2010 y el 2009, con la crisis azotando duro, esa cifra fue el doble. Y con fuerte crecimiento del PIB (entre el 2005 y el 2006), se llegó a los 26.000 millones. Lo mismo ha sucedido con el dinero nuevo para consumo: ha pasado de 8.000 millones a 2.000 en solo cuatro años.
Si las familias lo tienen complicado, las empresas, más. En el arranque del 2011 se han concedido 83.000 millones nuevos a pymes y grandes empresas, por los 138.000 de un año antes. El dinero disponible para los emprendedores ha caído un 40% en solo doce meses. Si se mira un poco más atrás, justo antes de que estallara la crisis, en el 2007, se les estaba dando casi el doble que ahora.
¿Qué hay detrás de ese descenso? Un cúmulo de circunstancias concatenadas en este inicio del curso, y que han precipitado la cuesta abajo. La primera razón tiene que ver con la reestructuración del sector de las cajas, aunque el Gobierno sostiene que se hace, precisamente, para reactivar el crédito.
Por ahora, ha fracasado y todo apunta a que, a medio plazo, la tendencia seguirá igual por esta serie de motivos:
más exigencias de capital
Las cajas, centradas en su conversión. Medio sector financiero, el de las cajas de ahorros, lleva un año de infarto, con fusiones como nunca se habían llevado a cabo. Por si eso no era suficiente tarea, el Gobierno les ha puesto otra: unas nuevas exigencias de solvencia que las obligará a convertirse en bancos y a buscar capital privado (inversores institucionales o salida a Bolsa) y público (FROB). Es una prioridad que las ha llevado a cerrar casi por completo el grifo. Ya han reducido en este 2011 más de un 50% sus nuevos créditos para vivienda y para empresas. Y no se reactivará hasta finales de año, cuando finalice esta reestructuración.
nuevos recelos
El caso CAM. Cuando parecía finalizar el proceso de fusiones, una de ellas ha saltado por los aires. La ruidosa salida de la CAM de la alianza Banco Base ha llegado a Europa, donde el episodio con esa entidad alicantina ha vuelto a levantar recelos. Las fusiones, sugieren fuera, no están del todo claras. Bancos medianos y cajas están de nuevo en el punto de mira, y la masiva bajada de nota de la agencia Moody?s a 30 firmas no ha hecho sino engordar esa percepción. Para una marca financiera española, fuera de los dos gigantes, conseguir dinero fuera se ha puesto complicado hasta que se aclare el panorama.
subida de tipos
El dinero, más caro. A los recelos anteriores se suma que, desde este miércoles el dinero es más caro para todos: el BCE sube los tipos del 1% al 1,25%. Se contaba con ello, pero no con que será la primera de una serie de alzas. El encarecimiento del dinero hará mucho más complicado que las empresas accedan a crédito y tendrán que abonar más por el que tienen o quieran refinanciar. Para los bancos, tener el dinero más caro les supondrá reducir márgenes y beneficio.
guerra de depósitos
Fuertes rentabilidades para ganar clientes. Es una batalla nunca finalizada. Tras una tregua, han vuelto a aparecer depósitos por encima del 3,6%, una fuerte remuneración al ahorro para ganar cuota que obliga a quien la ofrece, banco o caja, a cerrar por otro lado.
Vencimientos de deuda
Más de 95.000 millones que devolver. Por si le faltaban tensiones a la banca española, este año, además, tiene que devolver algo más de 95.000 millones de euros, vencimientos de deuda a los que está expuesto casi todo el sector. Buena parte de ese total se tiene que devolver durante este segundo trimestre, de tal forma que, de nuevo, la banca tendrá que apretarse. Sin contar que las cajas, además, han de comenzar este año a pagar las ayudas del FROB.