Las organizaciones agrarias pidieron ayer al Gobierno gallego «que se poña as pilas» ante la crisis de Clesa. Francisco Bello, secretario xeral de Xóvenes Agricultores, propuso a las consellerías de Economía e Industria y Medio Rural que «estuden» el asunto, pero teniendo en cuenta que se trata «dunha empresa en crise, nun contexto xeral». No obstante, el sindicato reclamó cautela al Gobierno «para que non suceda como noutras ocasións, en que non se soubo se os avais se recuperaron, ou se se vai sanear unha empresa para que logo a compre un fondo americano».
Roberto García, de Unións Agrarias, reprochó a la Xunta «ir a remolque da situación» y entendió que «agora ten a responsabilidade de que poida acabar en mans do mellor postor». Aseguró que en estos momentos la situación de Clesa hace más difícil la constitución del grupo lácteo gallego. Respecto a la situación de los trabajadores, indicó que con la ley concursal «o que se lles garante e cobrar salarios, porque entraría o Fogasa».
Carme Freire, del Sindicato Labrego Galego, pidió a la Xunta que intervenga: «¡Ten que tomar partido xa!». A su juicio, «resulta incrible que dous Gobernos de signo distinto fixeran política para as empresas, non para a xente». Por otra parte, UU.?AA. pidió la dimisión del presidente de la Comisión Nacional de la Competencia, por señalar que el proyecto de real decreto lácteo puede causar inseguridad jurídica.