El Banco de España ve «consistente y viable» el proyecto de la caja gallega

Rubén Santamarta Vicente
RUBÉN SANTAMARTa REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

Hace una semana, su número dos afirmó en el Congreso que Novacaixagalicia es «solvente»

16 feb 2011 . Actualizado a las 11:10 h.

El Banco de España considera que la alianza que dio origen a Novacaixagalicia es «consistente y viable», conforma un proyecto «razonable», tiene una «cobertura sensata» ante deterioros futuros y «adecuado nivel de solvencia». El número dos del supervisor financiero, Javier Aríztegui, se expresó con estos términos exactos hace apenas una semana en el Congreso de los Diputados, en la subcomisión del FROB en la que se da cuenta de todos los proyectos de fusión que han recibido ayudas públicas. El 8 de febrero tocaba explicar la alianza gallega, al igual que los SIP -fusiones frías- que lideran Caja Madrid y Bancaja (Banco Financiero se llama), las cajas del Mediterráneo (Banco Mare Nostrum) y CAM y Cajastur (Banco Base). Ese día ya se sabía que el Gobierno iba a exigir a las cajas mayores ratios de core capital, aunque se desconocía la opinión del Banco de España. Por ello, las palabras de Aríztegui eran muy esperadas, en tanto que el gobernador, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, lleva sin hablar en público desde el 13 de noviembre, y no se sabe su postura en este asunto. Todos esos proyectos, incluido el gallego, «son solventes», repitió Aríztegui en varias ocasiones, bien de motu proprio, bien a preguntas de diputados de PSOE, PP y CiU, a los que extrañó la contundencia con la que habló de operaciones viables cuando desde el Gobierno se está diciendo lo contrario. «Me asalta una cierta perplejidad cuando usted habla de que con estos procesos la capitalización que tienen las entidades es suficiente», le replicó el representante del PSOE en esa reunión a puerta cerrada. «Valores holgados» «Al cierre de año, uno puede decir que estos proyectos son solventes y son viables, son, para los estándares internacionales, unos valores suficientes, holgados y razonables», detalló el subgobernador y presidente del FROB. En lo que no quiso entrar fue, precisamente, en esos requisitos pedidos ahora por Elena Salgado. «¿El Gobierno va a solicitar o plantear una regulación concreta sobre capital? Habrá que preguntárselo al Gobierno, que al parecer está hablando con los grupos políticos, porque nosotros como Banco de España no hemos entrado», justificó para no dar su opinión. Aríztegui sí enfatizó que el trabajo de esas firmas para llegar a crear fusiones, con saneamientos y reconocimiento de quebrantos, «ha sido realmente espectacular, y las entidades han hecho un trabajo que a mí me parece realmente meritorio». «Luego vendrá -recalcó- si el Gobierno entiende si esto es suficiente o no, pero eso hay que preguntárselo al Ejecutivo, yo no puedo contestar». Además, recordó indirectamente que el propio Ministerio de Economía no puso objeciones a ninguna de esas alianzas, como la gallega, cuando se le presentaron: «Así fue en los cuatro casos, una aprobación por silencio». Necesidades de la caja Aunque no todo son flores para la caja gallega. El acta de esa reunión recoge que Javier Aríztegui recuerda que Novacaixagalicia ha de acometer durante este 2011 un paquete de desinversiones previstas por un montante de 10.000 millones de euros. Esa venta, principalmente red (oficinas), permitirá a la Novacaixagalicia mejorar sus ratios de capital. Mantenerla le consume, precisamente, ese capital y le empeora la solvencia. Esa desinversión «muestra un cierto retraso», avisa, porque no se ha materializado. Ha habido negociaciones con varios bancos para colocarles paquetes de oficinas, aunque el precio no convenció, según fuentes financieras. La operación se tiene que cerrar, dice, «porque es una pieza relevante dentro del plan de integración aprobado» para Novacaixagalicia. De esta comparecencia se infiere que el Banco de España acatará, aunque no necesariamente comparta, los nuevos criterios de core capital que la ministra de Economía ha impuesto a las cajas. Fuentes financieras repiten en las últimas semanas que las relaciones entre regulador y ministerio no atraviesan su mejor momento, precisamente por este tema. En su decreto de recapitalización, el Gobierno quiere de paso restarle competencias al Banco de España y apartarlo de la presidencia del FROB. Mientras, técnicos del supervisor ya avisaron en noviembre que forzar una recapitalización de las cajas supondría a corto plazo cerrar más el crédito, en contra de lo dicho por la ministra de Economía.