Francia se prepara para abordar la polémica reforma de las pensiones

La Voz PARÍS/COLPISA.

ECONOMÍA

22 ago 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El Gobierno francés abordará la semana que viene el nuevo programa de ajuste con el que persigue reducir el déficit público hasta un 6% del PIB en el 2011 en un entorno económico menos favorable de lo que inicialmente había previsto. Se avecina un otoño caliente en el país vecino. Quienes resulten perjudicados directos de las medidas ahora anunciadas -funcionarios con el sueldo congelado, pero también las familias que van a ver reducidas las deducciones fiscales por la contratación de personas para el cuidado de los niños, o los profesionales con oportunidades de exenciones tributarias- se podrían sumar a la protesta que los sindicatos han convocado para el 7 de septiembre, en la misma fecha en que está previsto que el Parlamento retome el debate de la reforma de las pensiones.

Como ocurre en España, la última ofensiva del Gobierno francés para controlar el gasto de las Administraciones ha coincidido con las vacaciones de verano. Como la iniciativa que tiene como eje el retraso de la jubilación sigue pendiente de aprobación por el legislativo, las centrales sindicales intentan luchar con el calendario en su empeño de canalizar las protestas ciudadanas. Los sindicatos llevaron a cabo una jornada de movilizaciones el 24 de junio, en la que participaron entre 800.000 y dos millones de franceses ?-según cifras proporcionadas por la policía y los convocantes, respectivamente-,?pero la larga pausa estival ha obligado a las centrales a desarrollar su imaginación para mantener viva la protesta. Durante julio y agosto se han sucedido asambleas informativas en las fábricas que permanecían abiertas, y hasta se desplegaron pancartas y hubo lluvia de panfletos de protesta en las playas.

Los cambios

La edad legal de la jubilación pasará en Francia de 60 a 62 años, pero el cambio no será radical. Desde el 1 de julio del 2011 se irán sumando cuatro meses por año y, en la práctica, los trabajadores nacidos en 1950 serán los últimos en disfrutar del retiro a los sesenta. Por añadidura, la edad a partir de la cual se podrá cobrar la pensión máxima sube de los 65 a los 67 años, y la duración de la cotización exigida para alcanzar la más elevada prestación va a superar los 41 años y un trimestre.