Alemania crecerá este año un robusto 3%, según su banco central

M.?J. Alegre MADRID/COLPISA.

ECONOMÍA

Grecia logra desbloquear la segunda partida de ayudas con sus ambiciosos programas de ajuste y reformas

20 ago 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Alemania sorprende de nuevo. El Bundesbank ha corregido al alza sus previsiones de crecimiento y ahora calcula que la economía germana registrará un avance del 3% este año, una tasa un 50% superior al 1,9% estimado hasta ahora. El banco central germano había realizado su anterior pronóstico tan solo hace dos meses. Tan rápida mejora tiene una causa principal: la crisis de la deuda griega, que hizo estragos en los costes financieros de los países más débiles de la zona euro, debilitó la divisa común e hizo posible que Alemania conquistara en junio un excedente comercial de 14.100 millones de euros.

El Bundesbank da cuenta de que la economía germana ha vivido «una primavera excepcional», al experimentar un avance del 2,2% del segundo trimestre respecto al primero, el incremento intertrimestral más elevado desde los tiempos de la reunificación, hace ya 20 años. Anticipa que, aunque el ritmo de crecimiento puede volver a tasas menos llamativas en la segunda mitad del ejercicio, «la recuperación va a proseguir», y la comparación con el producto interior bruto del 2009 mostrará un aumento «de alrededor del 3%» en el conjunto del año. Ni siquiera el ministro de Economía, Rainer Brüderle, se había atrevido a tanto, puesto que en su más reciente evaluación dijo esperar una tasa de aumento anual «superior al 2%».

Por añadidura, el banco central alemán corrige, en este caso a la baja, las estimaciones de los números rojos que presentarán las cuentas de la república. El déficit federal estará este año «claramente por debajo del 5%», para situarse en torno al 4% en el 2011 y por debajo del 3% en el 2012. En consecuencia, Alemania no tendrá que hacer esfuerzos adicionales para cumplir los requerimientos de consolidación presupuestaria.

Tanto optimismo contrasta con las expectativas de otras economías europeas. El Gobierno español, que mantiene contra viento y marea su previsión de una caída del producto interior bruto del 0,3% este año, admite que se mueve en el tramo más alto de la horquilla de proyecciones, porque instituciones privadas como el BBVA mencionan descensos del 0,6% y hasta el Banco de España ha estimado un retroceso del 0,4%. Francia espera cerrar el 2010 con un crecimiento del 1,4% y el Reino Unido apuesta por el 1,2%. Si estos avances se confirman, España no solo quedará rezagada, sino que corre el riesgo de que de nuevo le pille a contrapié una eventual subida de tipos de interés en la zona euro, decisión que tomará sin duda el Banco Central Europeo si llega a detectar riesgos inflacionistas a medio plazo.

?Grecia cumple

En el extremo opuesto de Alemania, Grecia, que se vio fuertemente sacudida por la desconfianza de los mercados durante la pasada primavera, endereza el rumbo. La Comisión Europea consideró ayer que ha cumplido las exigencias de ajuste y reformas, y reúne las condiciones para recibir la segunda partida del préstamo concedido por los socios de la zona euro. «Grecia logró un saneamiento presupuestario impresionante durante el primer semestre del 2010 y ha hecho rápidos progresos en sus principales reformas estructurales», se felicitó el comisario europeo de Asuntos Económicos, Olli Rehn,

No obstante, Rehn advirtió que «persisten riesgos y dificultades» para el país heleno. Recordó que el principal desafío consiste «en preservar una liquidez suficiente y la estabilidad financiera del sector bancario». Paralelamente, «el programa de reformas estructurales debe acelerarse para liberar el formidable potencial de crecimiento del país», concluyó el comisario.

Y todo ello ha de llevarse a cabo en medio de la recesión. Según los expertos, la economía griega sufrirá una contracción del 4% en el 2010 y aún retrocederá un 2,5% adicional en el 2011.

Un portavoz de la Comisión declaró a la agencia AFP que los nuevos fondos serán transferidos a Atenas «pronto», sin precisar la fecha, aunque evocó la reunión de ministros de Finanzas del 6 de septiembre.