Las cajas gallegas aún no han llevado su unión a Competencia, y su autorización es obligatoria
ECONOMÍA
Hasta que las dos cajas gallegas comiencen a funcionar como una sola -será a mediados de noviembre, según el calendario anunciado por la Xunta-, el proceso de fusión de Caixa Galicia y Caixanova aún ha de recibir el plácet de sus asambleas y de varios organismos. Entre otros, la Comisión Nacional de la Competencia (CNC), que regula que este tipo de operaciones no alteran las reglas del mercado ni dificultan la competencia.
Fuentes del regulador estatal aseguran que no han recibido aún el proyecto de integración de las dos financieras de la comunidad, la operación económica más importante de la historia de Galicia. Y las propias entidades justifican esa ausencia porque en este momento la urgencia pasa por completar el protocolo de integración, para llevarlo a las asambleas de finales de septiembre, así como cerrar con los sindicatos el pacto laboral. Pero «sin esa autorización no puede haber alianza, hasta que no se apruebe no puede haber tal operación», recuerdan desde Competencia.
Sin embargo, otras operaciones en marcha ya han dado el paso que aún se aguarda en las gallegas. Dos de las tres fusiones catalanas tienen informes favorables de la CNC. También se ha dado el visto bueno a Banca Cívica (la unión de las cajas de Navarra, Burgos y Canarias), y a la compra de CCM por parte de Cajastur. En ninguno de esos casos el organismo obligó a realizar alguna venta especial para garantizar la competencia, porque en sus informes se asegura que no vulnera las reglas de mercado, pese a la concentración de créditos y depósitos que se da en algunas provincias por esas fusiones.
Otra operación que se ha presentado ante la CNC es la unión Mare Nostrum, que incluye las cajas de Murcia, Granada, Baleares y Penedés. Y aguardando también el visto bueno está el gigante La Caixa para absorber Caixa Girona.
¿Hay tiempo para que las gallegas presenten su informe? Sí, atendiendo a los precedentes. Desde que se presenta hasta que se resuelve puede pasar un mes como máximo. Si se exige algún tipo de medida -desprenderse de activos para garantizar la competencia en el sector financiero-, ese plazo se extiende a dos meses.
Junto a la fusión gallega hay otras tres grandes alianzas pendientes también de solicitar su informe. Se trata de la que pilotan Caja Madrid y Bancaja junto a otras cinco pequeñas marcas; la que lideran Cajastur y CAM con otras tres; y la que unirá a Caja España y Caja Duero.