Los grupos del Congreso deciden hoy si el descenso de beneficios se considerará causa de despido objetivo

Elisa García MADRID/COLPISA.

ECONOMÍA

La indemnización es de 20 días por año de trabajo con una limitación de 12 mensualidades

29 jul 2010 . Actualizado a las 02:27 h.

La disminución relevante de beneficios será considerada causa económica para el despido objetivo, cuya indemnización es de 20 días por año de trabajo con una limitación de 12 mensualidades, según ha planteado el grupo socialista en el Congreso al resto de las fuerzas políticas. El proyecto del PSOE figura en el paquete de enmiendas transaccionales (cambios que pretenden satisfacer a diversos grupos de la cámara) remitido después de horas de debate y negociación sobre el proyecto de ley de reforma laboral.

Los partidos votarán hoy en la Comisión de Trabajo del Congreso 344 enmiendas que presentaron los diferentes grupos. Ayer, el ministro de Fomento, José Blanco, aseguró que la reforma laboral quiere «garantizar, precisamente, que empresas en situación de dificultad puedan continuar con su trabajo, porque eso es la base para que en el futuro puedan volver a contratar».

En una de sus 17 enmiendas al texto, los socialistas mantienen que se debe entender que «concurren causas económicas para el despido objetivo cuando de los resultados de la empresa se desprenda una situación económica negativa tal como la existencia de pérdidas, la disminución relevante de beneficios o la falta persistente de liquidez».

A estos efectos, continúa el documento del PSOE, la empresa tendrá que acreditar los resultados alegados y justificar que de estos «se deduce la razonabilidad de la decisión extintiva para favorecer su posición competitiva en el mercado».

Los sindicatos consideran que los cambios introducidos por el PSOE a su reforma laboral «ratifican la convocatoria de la huelga general del 29 de septiembre». Los secretarios de Acción Sindical de ambas organizaciones, Ramón Gorriz y Antonio Ferrer, alertan que desde las filas del PP, CiU, PNV y PSOE se intenta dotar de «mayor poder discrecional al empresario, en perjuicio del trabajador».

Negociación colectiva

Las principales patronales, CEOE y Cepyme, junto a CC.?OO. y UGT, pretenden que los convenios del 2011 se negocien bajo una normativa nueva. Para ello, los negociadores de ambas partes intensificarán sus contactos y se quedarán sin vacaciones en agosto, según informaron tras un encuentro celebrado ayer.