La Xunta criticó hace una semana ante la CNE la subida de la luz y exigió variar el modelo energético

La Voz

ECONOMÍA

El director xeral de Industria de la Xunta, Ángel Bernardo Tahoces, se opuso a la subida propuesta por Industria para el recibo de la luz hace una semana, en el consejo consultivo de la electricidad, celebrado en la Comisión Nacional de la Energía (CNE).

Durante su intervención, el portavoz del Ejecutivo gallego exigió un cambio del modelo económico del sistema eléctrico y pidió en concreto la retirada de tres grandes parámetros que ahora inciden directamente en el sobrecoste de la electricidad y, por tanto, también en el coste de los recibos.

Presupuestos Generales

Tahoces explicó ayer que estos parámetros «deberían ser asumidos por los Presupuestos Generales del Estado», para aligerar así los costes que ahora gravan el precio final de la electricidad. Se trata del sobrecoste extrapeninsular (la producción de energía en las islas), la moratoria nuclear, y las primas a las energías renovables.? También criticó las penalizaciones que ahora mismo se están imponiendo en los recibos a los millones de hogares que no han dado el salto al mercado libre, en la mayoría de los casos porque no disponen de información. Estas familias pueden llegar a pagar hasta un 20% más que el precio de la tarifa de último recurso (TUR).

En la reunión de la CNE, la Xunta criticó también las subvenciones a los grandes consumidores de energía (con una demanda anual superior a los 100.000 MWh), a quienes se les sufraga cerca de un 17% de la factura eléctrica que han de abonar.

Déficit tarifario

Tahoces recordó asimismo que el Gobierno incumple su propio objetivo de déficit tarifario. En el 2009, el Ministerio de Industria prohibió que esta factura supere los 3.500 millones de euros en un solo ejercicio. Pero el pasado año se rebasó este límite en casi 2.000 millones, mientras que la Comisión Nacional de la Energía prevé que en el 2010 se termine con 200 millones por encima de esta barrera. Para el director xeral de Industria de la Xunta, estas circunstancias «prueban que el actual modelo español está agotado».