El Gobierno confía en que haya entendimiento para no tener que recurrir al decretazo
ECONOMÍA
El ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, aseguró ayer que tiene «plena confianza» en que habrá acuerdo entre los agentes sociales sobre la reforma laboral esta misma semana, e indicó que el desacuerdo «es una hipótesis que no contempla» el Ejecutivo. En cualquier caso, advirtió que de no haber consenso, «el Gobierno adoptará las medidas que considere oportunas en el momento que considere oportuno».
Corbacho realizó estas declaraciones en la sesión de control al Gobierno. Allí, y en respuesta a una pregunta de la ex ministra del PP Celia Villalobos, recordó que el diálogo social «está haciendo su trabajo» y que hay que esperar a ver «lo que da de sí esta semana». La diputada del PP, por su parte, acusó al ministro de estar conduciendo «bastante mal» el proceso de diálogo social y de estar a expensas de un presidente del Gobierno que «hace las cosas sin contar» con él. «A mí me daría terror ser ministra de Trabajo con este presidente», afirmó Villalobos.
Por lo demás, Corbacho insistió en que el objetivo del Ejecutivo desde el primer momento ha sido que la reforma laboral sea «consensuada».
Por su parte, la secretaria general de Empleo del Ministerio de Trabajo, Maravillas Rojo, aseguró en Zaragoza que el Gobierno «trabaja intensamente» para llegar a un acuerdo.
Por su parte, fuentes sindicales admitieron que «todo hace pensar en que la negociación llegará hasta el próximo lunes incluido», fecha límite puesta por el Gobierno y asumida por los agentes sociales para alcanzar un acuerdo.
Actitud decidida
Mientras tanto, la vicepresidenta segunda y ministra de Economía, Elena Salgado, insistió en el Congreso en que el Ejecutivo está decidido a adoptar medidas para la reforma del mercado laboral y dirigidas al crecimiento de la economía. Reiteró la necesidad de la consolidación fiscal porque el proceso va a tener efectos beneficiosos sobre la economía en el corto plazo, «por la vía de que el crédito para familias, empresas y también para el sector publico va a ser más accesible». «La reducción del déficit es una prioridad fundamental» para el Gobierno, sentenció.