Caja Castilla-La Mancha (CCM), primera caja intervenida por el Banco de España, ya tiene vía libre para dejar de ser una entidad financiera y convertirse en fundación, un paso previo a su integración en Cajastur. El pleno de las Cortes de Castilla-La Mancha acaba de aprobar una modificación de la ley de cajas autonómica que permite a CCM renunciar a su condición de entidad de crédito y, por tanto, a su ficha financiera. De este modo, la firma será una fundación cuya finalidad será el mantenimiento de la obra social y cultural de esta entidad.
La proposición de ley salió adelante con los votos favorables del Grupo Socialista y la oposición del Grupo Popular, que dudó de la constitucionalidad de esta medida.
La consejera de Economía de esta comunidad, María Luisa Araújo, explicó que esta modificación legal «contribuye a dar una buena solución para CCM, el futuro de la entidad es magnífico garantizando el empleo y su viabilidad». Con esta desaparición y la absorción de Caja Guadalajara por la sevillana Cajasol, Castilla-La Mancha será la primera comunidad sin entidades propias.
El Banco de España entregó en noviembre a Cajastur la tutela de la entidad manchega, con una notable inyección de dinero a través del Fondo de Garantía de Depósitos. La operación se formalizará a través de una filial bancaria de la entidad asturiana, Banco Liberta, que se quedará con todo el negocio financiero. Esta operación aún no ha sido ratificada.