La patronal desecha el acuerdo en dos tiempos que quiere CC.OO. porque el mercado de trabajo está «obsoleto»
29 abr 2010 . Actualizado a las 09:53 h.El Gobierno pierde credibilidad. Necesita demostrar que sabe cómo actuar ante el deterioro de su imagen en el extranjero y, entre las obligaciones que se ve obligado a afrontar está la reforma laboral, que el año pasado fracasó y que posiblemente no tendrá otra oportunidad en esta legislatura. El titular de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, ya ha advertido que si no hay acuerdo entre empresarios y sindicatos, el Ejecutivo actuará, mensaje contundente que hasta ahora no se había escuchado y menos cuando el entendimiento parece más que remoto.
Fuentes del propio Gobierno aseguran que el presidente Zapatero está muy preocupado. El Ministerio de Economía presiona para intentar sacar adelante la reforma laboral que persigue este departamento desde hace meses, escorada hacia el abaratamiento del despido y la reducción de cotizaciones. Trabajo, por su parte, espera que sea el jefe del Ejecutivo el que resuelva los problemas.
El puzle a casar tiene otras piezas. UGT critica al Ejecutivo por algunas propuestas a favor de los empresarios mientras asume actuar conjuntamente con CC.?OO., organización a la que muchos expertos apuntan como «agente decisorio» en cualquier acuerdo, pero que tampoco puede separarse del otro sindicato. Mientras tanto, la CEOE desempeña un papel irrelevante, porque crecen los problemas en las empresas de su presidente, Gerardo Díaz Ferrán.
Estos son los mimbres existentes para proseguir la negociación. Los líderes de CC.?OO. y UGT, Ignacio Fernández Toxo y Cándido Méndez, habían quedado en cenar con Díaz Ferrán en la noche de ayer, para intentar recomponer la situación, pero, con el argumento de que las reuniones bajo «presión mediática» no conducen a resultados positivos, el encuentro fue suspendido y pospuesto a primera hora de hoy.
Pero sobre la mesa ya están los planteamientos de los agentes sociales. Así, el secretario general de Comisiones Obreras, Ignacio Fernández Toxo, apuntó ayer que la posibilidad de realizar una reforma laboral en dos tiempos permitiría cerrar acuerdos «de forma inmediata» y alcanzar un pacto en materias como la reducción de jornada o un plan de choque para jóvenes «mañana, pasado o en días», según recoge Efe.
En declaraciones a la prensa antes de intervenir en la asamblea de delegados de CC.?OO., Toxo aseguró que «llega el tiempo de tomar definiciones», pero que alguna de ellas, como la posibilidad de trasladar a España el modelo austríaco (por el que las empresas crean un fondo de indemnización por despido para los trabajadores que se llevan con ellos si cambian de trabajo) necesitan «más espacio temporal». El líder de Comisiones apuntó también que la reforma, «por mucho que se empeñen algunos», no va a tener efectos sobre el aumento del empleo a corto plazo, ya que este solo crecerá cuando se «relance» la actividad económica.
La patronal, en contra
Una idea, la de aplazar parte de los acuerdos laborales, con la que no transige la patronal. El presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, defendió ayer que el mercado laboral está «obsoleto» desde hace «bastantes años», por lo que «lo mejor» sería que se acometiera una reforma «global», aunque eso implique que «pudiésemos tardar algún día más», informa Efe.
«Vamos a ver qué somos capaces de hacer y hasta dónde podemos llegar», añadió el líder de los empresarios, quien recordó que la patronal está en el diálogo social «con el mayor interés en llegar a acuerdos», ya que estos deben servir para volver a poner a la economía española en la senda del crecimiento.