Asturias y Castilla y León crean dos cajas que desplazan a Caixa Galicia del liderato del noroeste

ECONOMÍA

09 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Mientras Galicia lleva cuatro meses de debate para decidir por dónde caminan sus entidades financieras -juntas o en solitario con terceros-, los Gobiernos de Castilla y León y Asturias han alentado que desde sus territorios se creen dos entidades de un tamaño similar (incluso mayor) al de Caixa Galicia para arrebatarle su puesto como entidad financiera más relevante -por activos, depósitos, créditos y sucursales- del noroeste. Fuentes financieras gallegas admiten estar cuando menos «atentas» a esos movimientos en los territorios vecinos.

La alianza en Castilla y León entre Caja España, Duero y Burgos se fraguó hace doce meses, y aunque se complicó -la tercera entró en la operación en verano- está en su recta final. Presentará un volumen por activos y depósitos mayor que la primera caja gallega. Además, parece resuelto el gran escollo de la sede, conforme a las informaciones difundidas este fin de semana en varios medios de León y Salamanca. La presidencia y sede social estarán en la primera ciudad, mientras que la segunda se reservaría una subsede con la dirección general. Las asambleas de las tres entidades deberán ratificar el proceso en el primer trimestre del 2010.

Se da por descontado que la entidad resultante recibirá dinero público del FROB. El objetivo es que quede mejor capitalizada, por lo que podría hacer una competencia más fuerte de rivales similares, como Caixa Galicia. Además, duplicará a Caixanova. Para ambas, la nueva marca supondrá una amenaza también en su territorio natural, en Galicia, donde dispondrá de 37 oficinas. Y cuanto menor peso tengan las gallegas en el ránking, más posibilidades tendrán de ser absorbidas.

El caso asturiano es reciente. La semana pasada el Banco de España aceptó su oferta por Caja Castilla-La Mancha (CCM), con el aval que supone en todo el sector que el supervisor financiero le confíe la única entidad intervenida. Con su adquisición, Cajastur -con seis oficinas en la comunidad gallega- casi triplica su tamaño en depósitos, activos y oficinas. Conviene recordar que el Gobierno del Principado comparte color político con el de la Moncloa e, indirectamente, con el del Banco de España. La nueva firma podrá servir también como otro contrapunto del PSOE a una gran caja auspiciada por el PP.

«Hacerse con esa caja era estratégico para avanzar en su plan de expansión, su objetivo es recabar nuevas alianzas, pero siempre liderándolas», razonan fuentes económicas asturianas. La propia entidad confirma que, aunque ahora la prioridad es cerrar la operación manchega, sigue atenta al mercado. Sus niveles de solvencia son mucho mejores que los de las dos cajas gallegas y, además, está reforzada por un seguro de hasta 2.475 millones del Fondo de Garantía de Depósitos por si la operación CC M le provoca pérdidas.