La agencia de medición de riesgos Moody's rebajó ayer la calificación de Banco Santander y BBVA al considerar que ambas entidades se verán afectadas por el gran deterioro de la economía española y la de los principales países en los que operan. En concreto, la calificación de Moody's del BBVA pasa de Aa1 a Aa2, al igual que la del Santander, que también se reduce de Aa1 a Aa2. Asimismo, rebajó la calificación de Banesto, perteneciente al Grupo Santander, desde Aa2 a Aa3.
En el caso de la entidad presidida por Emilio Botín, la rebaja se explica por su exposición al fuerte deterioro de la economía española, así como a la del Reino Unido y Estados Unidos, mercados en los que ha incrementado recientemente su presencia con diversas adquisiciones. En cuanto a BBVA, además de por España y Estados Unidos, la agencia muestra su preocupación por la evolución de la economía mexicana.
En ambos casos, Moody's considera que, aunque los mercados en los que trabajan BBVA y Santander a largo plazo podrían traer ventajas estratégicas, en el corto y en el medio, aumentan los riesgos para las entidades. En cualquier caso, la agencia de calificación explica que pese a esta rebaja, los dos bancos permanecen en los primeros niveles de calificación entre las entidades a escala nacional e internacional.
Moody's también modificó a la baja la calificación de la fortaleza financiera -capacidad para afrontar sus pagos en solitario- del BBVA de Aa2 a Aa2; y la del Banco Santander del B a -B.
La agencia recordó que este proceso de cambio de calificación comenzó el pasado 19 de mayo, cuando acordó revisar, para su posible rebaja, la calificación crediticia de la deuda a largo plazo de 35 entidades financieras españolas. La rebaja se produce después de que la firma reiterara el miércoles la máxima calificación crediticia para España.