Los 170 ganaderos de la cooperativa Melisanto tendrán que destinar los cerca de dos millones de litros que producen mensualmente a elaborar leche en polvo. Así lo asegura el gerente de la entidad, Ventura Blanco, quien explica que les pagarán 160 euros por cada tonelada que envíen a las torres de elaboración de leche en polvo, cantidad de la que tendrán que descontar los gastos de transporte, que dependen de la distancia, y que supondrán una reducción de unos 12 euros sobre esa cantidad.
Blanco asegura que cobrando menos de 330 euros por tonelada los productores se sitúan por debajo del listón de la rentabilidad. «As explotacións -apuntó- teñen custos fixos e o que nos van pagar por tonelada supón un 60% por debaixo do prezo viable».
Acudir a la intervención estatal (compra pública de mantequilla y leche en polvo) es el único camino que le ha quedado a la organización para poder colocar la producción de sus socios, después de que el Grupo Pascual les comunicara que iba a dejar de recogerles el producto. Según Blanco, la compañía se comprometió inicialmente a encontrar otro comprador que les abonara precios de mercado, pero finalmente esa promesa no llegó a materializase.
El gerente de Melisanto reiteró que en los 20 años de historia de la cooperativa nunca hasta ahora habían tenido que vender el litro de leche por debajo de los 28 céntimos (46 pesetas). «Un prezo inferior ás 55 pesetas [33 céntimos] é inviable para a produción», mantiene Blanco.
A partir de hoy mismo. Melisanto dedicará la producción de sus socios a fabricar leche en polvo. En este sentido, el gerente de la organización aclara que las gestiones realizadas ante la Administración no han tenido ningún resultado. «A marxe de manobra a día de hoxe ?-apuntó- é cero», en referencia al cambio de Gobierno autónomo.
A una situación similar ha tenido que enfrentarse la cooperativa de Lugo Tierra Llana, aunque con mejor suerte. A partir de hoy, entregará su producción a la quesería Celega, de O Saviñao. Pero, eso sí, a un precio inferior al que le pagaba el Grupo Pascual.
Esta última insistió ayer en que el descenso de la producción de leche «es la consecuencia directa de la evolución que ha registrado el mercado alimentario». Recuerda que las marcas blancas «han sobrepasado el 51,4% del mercado de leche clásica en brik, lo que supone un crecimiento del 10% en el último año».
En este sentido, fuentes del grupo quisieron dejar claro que el ajuste en la recogida ha sido inevitable. En el caso concreto de Melisanto aclaran que «Leche Pascual hace semanas que está asumiendo costes y pérdidas al hacerse cargo de la producción [de la cooperativa de Santiago] para afrontar un compromiso que ahora finaliza»,
La compañía destaca que facilitó a la organización láctea «la preparación de su leche para transformarla en un producto industrial con salida en el mercado». «Para colmo -concluye- Leche Pascual va a realizar un importante esfuerzo adicional aportando un desinteresado apoyo económico para este último proceso».