La CNE critica las «ofertas» de las compañías y pide al Gobierno que estimule esta lucha comercial
ECONOMÍA
El Gobierno tiene pendiente de aprobar la tarifa de último recurso (TUR), que regirá a partir del 1 de julio para quienes no quieran acudir al mercado libre. Este sistema regulado solo será comercializado por las cinco grandes energéticas (Fenosa, Iberdrola, Endesa, Gas Natural e Hidrocantábrico). Las pequeñas comercializadoras temen que el precio final de la TUR sea «bajo» y no estimule a los consumidores a cambiar de operadoras.
Esta misma semana, la Comisión Nacional de la Energía (CNE) les ha dado en parte la razón emitiendo un duro informe sobre las ofertas de electricidad y gas que están utilizando los grandes operadores. En sus conclusiones, el regulador aclara que todas las rebajas para el consumidor doméstico están referenciadas a descuentos sobre las tarifas reguladas del Ministerio de Industria. Solo una compañía (Hidrocantábrico) dispone de ofertas duales de gas y electricidad. Los contratos no están complementados con servicios que aporten valor añadido al suministro eléctrico, ya que las propuestas pasan por reparaciones, asesoramiento jurídico o tarjetas de crédito, pero no suponen descuentos en el recibo.
Además, según la CNE, el consumidor tiene difícil interpretar las condiciones de los contratos para su comparación con la tarifa regulada. El organismo recomienda al Gobierno que estimule la «consolidación de ofertas comerciales fácilmente comparables» y critica las condiciones «poco claras» en las publicidades actuales de las comercializadoras.