«Presenté los papeles en enero del 2008, me dijeron que ya estaba todo, y todavía no he visto un duro»

La Voz

ECONOMÍA

29 mar 2009 . Actualizado a las 03:00 h.

Este joven, natural de Sada, residente en Santiago y trabajador en Cerceda, responde al perfil clásico de menor de 30 años con dificultades económicas para consolidar una emancipación definitiva del hogar paterno. En el último año, Martín denuncia haber vivido un calvario administrativo.

-¿Cuándo le aprobaron la solicitud?

-Yo presenté los papeles en enero del 2008 y mi expediente se aprobó, definitivamente, en noviembre. Es decir, ha pasado ya más de un año, y todavía no me han pagado. -Normalmente, las Administraciones también se quejan de que los jóvenes no llevan todos los papeles de tramitación en regla, y eso vuelve a retrasarlo todo... -Yo presenté todos los documentos, tal y como se requería en el decreto. En septiembre del año pasado me llegó una carta del banco en la que me aseguraban que faltaban documentos. En diciembre me dijeron que ya estaba todo en regla y que, aproximadamente, tardarían unos dos meses en pagar. Estamos concluyendo marzo y todavía no he visto un duro. -¿Qué alternativas le quedan ahora? -Seguir llamando al teléfono del ministerio. Pero es una locura, te puedes pasar colgado al aparato un buen tiempo. A veces, hasta pierdo la esperanza de cobrar la prestación. -Pues hay muchos jóvenes que ya la están cobrando, y con carácter retroactivo. Es decir, se les abonan las mensualidades no pagadas a partir del mes siguiente a la solicitud... -A mí entonces me tendrían que ingresar los 210 euros desde principios del año pasado, cuando presenté los papeles. -¿Qué críticas le haría usted a esta ayuda? -Yo entiendo que existe una avalancha de jóvenes a los que esta renta les supone una ayuda muy útil, sobre todo tal y como está el coste de la vida en relación a los salarios que cobran los menores de 30 años. Pero quizás la Administración debería haber previsto este aluvión de solicitudes. La lentitud burocrática, las idas y venidas con papeles, convierten el poder cobrar esto en una auténtica odisea, y generan una pérdida de tiempo enorme. Además, el que se ha independizado tiene otro problema. -¿A cuál se refiere? -Si te vas de casa contando con los 210 euros mensuales y no los percibes durante todo un año, en lugar de estar ante una ayuda a la emancipación se está fomentando el endeudamiento de los jóvenes. A mí no me parece justo que, catorce meses después de presentada una solicitud, no cobre la renta un ciudadano que tiene derecho a ella. Máxime cuando Zapatero hizo esa promesa para ganar votos antes de las últimas elecciones generales. -¿Sabe que el Gobierno central acaba de anunciar una modificación en el decreto para que los pagos sean más ágiles y que mucha gente ya está cobrando la ayuda? -Algo he leído, pero a mí me preocupa mi caso. Y la lata que supone volver a llamar al ministerio. E ir al banco, y preguntar, y volver a esperar. -¿Conoce a gente en su misma situación? -Algunos casos. Pero no hay más que entrar en Internet y leer los foros para darse cuenta de los miles de jóvenes en todas las comunidades de España que llevan muchos esperando a poder cobrar la renta de emancipación.