El escándalo Stanford se expande por todo el mundo

Roland Freund

ECONOMÍA

21 feb 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Fraude estratosférico, alta sociedad y Caribe: la espectacular estafa llevada a cabo por el multimillonario tejano Robert Allen Stanford tiene todos los ingredientes de un thriller de Hollywood. El caso sacude un Estados Unidos aún sensibilizado por el escándalo Madoff, pero su zona de influencia ha sobrepasado el paraíso fiscal caribeño de Antigua y se extiende a amplias zonas de Latinoamérica, mientras en Europa suenan ya las primeras alarmas.

A Stanford, hasta ahora amigo de figurar en los medios de comunicación, pareció habérselo tragado la tierra durante varios días. El FBI encontró al banquero de 58 años el jueves en la localidad de Fredericksburg, en Virginia, unos 80 kilómetros al sur de Washington. Según la prensa estadounidense, los agentes lo esperaban en casa de un familiar cuando apareció en su coche con su novia. La demanda civil que le entregaron entonces lo acusa de «fraude masivo» con daños por valor de más de 8.000 millones de dólares (más de 6.000 millones de euros).

Para gran sorpresa de la opinión pública, sin embargo, el FBI no detuvo entonces al vigoroso magnate -pesa más de cien kilo- porque aún no hay base jurídica penal, según explicaron. La noticia se suma a la irritación que produce en la sociedad estadounidense el hecho de que Madoff, responsable de un fraude de 50.000 millones de dólares, se encuentre en su lujoso apartamento de Nueva York en lugar de en la cárcel.