El encargo es para una naviera noruego norteamericana y se prevé que estará listo en el año 2010
28 ago 2008 . Actualizado a las 02:00 h.El astillero Hijos de J. Barreras (H.J.B.) construirá un buque para detectar los posibles yacimientos de minerales y metales preciosos bajo el lecho marino, en lo que será el primer prototipo de estas características fabricado en el mundo. La unidad de exploración tendrá una eslora de 150 metros y una manga de 30 y estará lista en el 2010, según confirmó a La Voz el presidente del astillero vigués, José Francisco González Viñas, quien destacó el contrato como «un paso más dentro de los ya estrechos vínculos comerciales entre Noruega y Vigo». La nave, que ha sido contratada por una naviera de capital noruego y norteamericano, tendrá un presupuesto de 250 millones de euros, lo que la convierte, además de en única, en la más cara de la historia del naval vigués.
El barco es técnicamente más sofisticado que los sísmicos que H.J.B. ya construye para otra naviera escandinava, puesto que incluirá un equipamiento específico para localizar yacimientos en el fondo del mar de metales preciosos o de minerales empleados en la industria, y cuya abundancia en el subsuelo marino sea lo suficientemente rentable como para organizar una operación a gran escala de recuperación de esos materiales. La ambición de los navieros no tiene límites en este momento, y por tanto el barco irá equipado también con los sistemas actuales de localización de bolsas de petróleo y de gas -los llamados sísmicos-, convirtiendo así la unidad en un barco multipropósito capaz de patrullar amplias zonas de océano y de detectar todo aquello que huela a grandes sumas de dinero.
La tecnología de montaje que proporciona el astillero vigués permite a los navieros la posibilidad de seguir soñando con nuevos retos futuros, y poder adentrarse en las profundidades del mar con objetivos impensables hace tan solo un par de décadas. Con todo, la factoría se hará cargo de la nave ya semiconstruida, puesto que el casco -ahora en fase de construcción-, procederá de un astillero noruego. A partir del 2009, la unidad ya estará en manos de los ingenieros y trabajadores gallegos, y en Vigo se acabará todo el complejo diseño del prototipo, tanto el cierre del armamento como los complejos equipos de a bordo. El barco estará navegando en el 2010.
El cumplimiento de los plazos de entrega es, precisamente, una de las fortalezas del sector naval de Vigo, lo que ha merecido la confianza de uno de los países más fuertes del mundo marítimo. Hasta una decena de navieras noruegas han contratado buques en la ría, con un total encargado que se valora en alrededor de 1.600 millones de euros y 20 unidades. La mayoría corresponden a unidades sísmicas o de apoyo a las plataformas petrolíferas.