España exporta servicios por el equivalente al 8,2% del PIB para escapar de la crisis

M. J. A.

ECONOMÍA

10 ago 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Con la construcción paralizada y la industria seriamente tocada por el frenazo de la inversión, los servicios se convierten en el gran recurso de los países europeos para dinamizar sus maltrechas economías. Como la demanda nacional está cada vez más debilitada, la fórmula consiste en dar salida exterior a la oferta de servicios. Pero ¿acaso se pueden vender fuera los servicios con la misma facilidad con que se exportan los bienes manufactureros, por ejemplo?

Los expertos del departamento de estudios del Banco Central Europeo están seguros de ello. En la medida en que el mercado de servicios europeo esté más integrado y liberalizado -y la aplicación de la directiva comunitaria de servicios debe contribuir en buena medida-, aumentará la competitividad internacional de la zona, e incluso se incrementará el bienestar de los ciudadanos del territorio, aseguran. La trasposición de la directiva es, por otra parte, una de las primeras medidas que se propone aplicar el Gobierno de Rodríguez Zapatero en su ofensiva de otoño. El plazo vence a finales del próximo año.

Saldo favorable

En la actualidad, la zona del euro es el mayor exportador mundial de servicios, con un 25% de cuota en las transacciones que se realizan a escala planetaria. Los Quince cuentan, además, con la ventaja añadida de un reparto equilibrado en especialidades, mientras Estados Unidos y el Reino Unido -sus grandes competidores- están volcados en sectores concretos como los servicios financieros, que no viven precisamente por estas fechas su mejor momento.

En el conjunto de los países de la moneda única, las exportaciones de servicios representan un importe equivalente al 8% del PIB, y las importaciones, el 7,7% de esta magnitud. España ya está en línea con este promedio, con ventas por valor del 8,2% del PIB y compras exteriores del orden del 5,8%, tras registrar un fuerte repunte en sus exportaciones en la década 1995-2005.

España, junto con Francia, Italia y Portugal, destaca en las ventas de los segmentos de turismo y de viajes, mientras que Alemania es un comprador neto de estos servicios.