El modelo Florentino hace escuela en el sector

T. G. M.

ECONOMÍA

10 ago 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El intento de Florentino Pérez por hacerse con el control de Iberdrola parece más complicado que nunca. No obstante, la operación se ha diseñado con los parámetros de otras tres anteriores: comprar una empresa al margen de su cúpula dirigente y a costa de los pequeños accionistas; dicho de otra forma, lo que en círculos financieros ya se conoce como el modelo Florentino . Unión Fenosa Florentino repite el esquema de Dragados. El 23 de septiembre del 2005 le paga 2.200 millones a Botín (con financiación del propio banco) con una prima del 24% por el 22% de la tercera eléctrica española. Al hacerse con menos del 25% del capital, no tiene que lanzar una opa. En su comunicación a la CNMV, ACS comenta que adquiere una posición importante, aunque no de control o dominio. Una vez dentro, Florentino Pérez se dedica a incrementar su participación hasta llegar al 45,3% que le acaba de vender a Gas Natural. Hochtief Un esquema similar se repite en esta constructora alemana. En marzo del 2007 llega a un acuerdo para comprarle al holding Custodia el 25% de Hochtief. La ley de opas alemanas le exime de lanzar una oferta por todo el capital si no alcanza el 30%. En febrero pasado, ACS confiesa que tiene en su poder derivados por otro 4,9%, por lo que se encuentra al borde de la opa. Dragados El presidente de la constructora ACS da un golpe de mano en el año 2002 y se hace con el 23% de Dragados, uno de sus principales competidores. Para ello, le paga a Emilio Botín 900 millones de euros, un 58% más de lo que valían las acciones de bolsa. La entrada se hace al margen del consejo de administración y provoca la apertura casi inmediata de un expediente sancionador por parte de los agentes del servicio de la competencia.

ACS desmiente inicialmente que tenga pensada una fusión o que vaya a comprar más acciones, pero un año después culmina una opa por el 100% del capital mediante canje de acciones. Los accionistas minoritarios tienen que conformarse con una prima inferior en un treinta por ciento a la pagada en su día al Banco de Santander.