La subida del recibo de la luz ha acabado derivando en un debate entre políticos socialistas sobre si hay que seguir vistiendo con traje y corbata en pleno verano, con el consiguiente gasto en aire acondicionado, o si hay que llevar la lucha contra el cambio climático también a la indumentaria.
El ministro de Industria, Miguel Sebastián, ordenó a principios de esta semana, coincidiendo con la entrada en vigor de las nuevas tarifas, que durante el verano la temperatura del departamento que dirige no baje de 24 grados, medida con la que se unió a la campaña de ahorro energético promovida por el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE). La orden incluía una recomendación para que los funcionarios acudieran a trabajar en mangas de camisa, para evitar el sofoco. El miércoles, para predicar con el ejemplo, Sebastián se presentó en el Congreso sin corbata.
De inmediato, el presidente de la Cámara, el también socialista José Bono, le hizo llegar a través de un ujier una corbata, que el titular de Industria rehusó ponerse. El presidente del Parlamento rebajó lo ocurrido a la categoría de anécdota, y recordó que las normas de Sebastián en Industria no afectan a actos oficiales. «Y esto no es una reunión folclórica», se quejó Bono. En declaraciones a los periodistas en las dependencias del Congreso, Bono explicó que al ver que «un ministro», refiriéndose a Sebastián, no llevaba corbata durante el debate monográfico de economía, le hizo llegar una del Congreso a través del ujier mayor. «No hay que hacer segundas ni terceras derivadas [...] No le den más trascendencia al asunto que no tiene más valor que el de una anécdota y el de una corbata regalada», insistió Bono.
La polémica continuó ayer, cuando Miguel Sebastián envió un termómetro al presidente del Congreso para que mida la temperatura del hemiciclo, que a su juicio está excesivamente baja, y se una a la campaña de ahorro energético que promueve el Ministerio de Industria. Además, y sin salirse del tono cortés en el que se ha movido este toma y daca, Sebastián agradeció el regalo de Bono del miércoles y prometió que comenzará a utilizar la corbata a partir de octubre, mes en el que finaliza la orden de mantener la temperatura a 24 grados.
A la polémica se sumó ayer el secretario general del PSOE, José Blanco, que defendió que cada uno debe ir «como estime oportuno» y consideró un «despropósito» que se plantee en estos tiempos que haya que «uniformizar» el Consejo de Ministros. Por su parte el responsable de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, también anunció que cuelga la corbata hasta el otoño en solidaridad con Sebastián. En su opinión, «la formalidad se puede mantener con corbata y sin corbata».