El presidente del PP gallego, terció ayer en el debate sobre el futuro de Ence. Según Núñez Feijoo, la factoría «non pode prorrogar a súa situación na ría» ni tampoco «saír do municipio de Pontevedra».
La posición fijada por el dirigente popular concuerda con la oferta de su partido, previa a las elecciones municipales, de buscar 50 hectáreas en el municipio pontevedrés para reubicar Ence, aunque desde entonces nunca han aclarado en qué punto se asentaría la fábrica.
Ayer Feijoo descargó en cierto modo a su formación de este compromiso al indicar que «o razoable» sería que «as autoridades», es decir, Concello, Xunta y Gobierno, dijesen «en qué parte do municipio de Pontevedra se pode trasladar Ence e sacar a papeleira da ría».
Según el PP, están en juego 1.700 puestos de trabajo -incluyendo directos e indirectos- que pueden llevar a Pontevedra a una «dobre crise», la derivada de la actividad económica general y la que implicaría el cierre de Ence.
Feijoo puso especial énfasis en señalar que, después de tres años de Gobierno del bipartito, «todo sigue igual» y sin que se haya constituido la prometida mesa con agentes sociales para abordar el traslado. «Non hai ningunha data nin alternativa», señaló.
El dirigente popular acusó a socialistas y nacionalistas de no cumplir sus promesas de traslado «inmediato» y señaló que la factoría seguirá en la ría «como mínimo ata o 2011 e como máximo ata o 2018» en que vence la concesión.
«O que lamento -dijo- é que despois dunha comparecencia en que foi vetado o vicepresidente da Xunta porque o señor Touriño non lle deixou falar de Ence, seguimos como estábamos».
Suelo con retraso
El presidente del PP gallego hizo estas declaraciones en una visita al polígono de Barro-Meis, promovido por la Diputación y que aportará más de un millón de metros cuadrados de suelo industrial junto al cruce de la autovía de O Salnés con la futura autovía de Vilagarcía y la AP-9. Según los datos que aportó, de los 30 millones de metros cuadrados que incluían los parques que dejó previstos el PP en la Xunta, un 85% están «paralizados o retrasados», en concreto, un 78% en A Coruña, un 81% en Lugo, un 81% en Ourense y un 99% en Pontevedra. También señaló que el polígono de Barro-Meis es una inyección de «optimismo» para hacer frente a la crisis que, según subrayó, golpeará en Galicia especialmente a las rentas más bajas (un 15% inferiores a las del resto de España) y al comercio minorista (que ha registrado la mayor caída del país).